Carmen Natalia
Señor director:
Toda su sapiencia, vasto nivel cultural, su creatividad, imaginación, y hasta sus proyectos personales fueron puestos a disposición de la causa nacional de liberación del país respecto de la dictadura.
Carmen Natalia, y al igual que otros militantes por la causa, estuvo animada solo por el ideal, ver al país viviendo con democracia y libertad, y la superación de los niveles de pobreza. Su lucha fue de un altruismo sincero y de vocación patriótica, de lo cual hablan muy bien poemas como: Canto al Soldado Inminente, No Fue porque Yo Quise, Réquiem para un Cadáver Desenterrado, Elegía a los Mártires de Constanza, Maimón y Estero Hondo, Poema Recóndito para un Mártir de la Libertad, poema a la Madre Tierra, y otros.
Carmen N., luego de abonar la tierra, murió en Santo Domingo el día 7 de enero del año 1976, y al recordarla, elevamos la petición de que sea más reivindicada no solo por el movimiento organizado de mujeres, sino por la colectiva nacional, no solo porque con su lira y arte poético engrandeció nuestras letras, sino también para subrayar su ejercicio de participación política a favor de la causa nacional.
Al evocar su memoria, la hacemos presente, pero como símbolo de amor y sacrificio por la patria, hoy que mujeres y hombres, a tono con intereses extranjeros, trabajan y ponen todos sus saberes para entregar y hundir al país que le vio nacer, crecer, superarse. Es en medio de esta acción más que patética, que nos urgen versos como los de Carmen Natalia, quien cercada de dolor y de impotencia, así poetizó:
¡Tierra, tierra sin sangre, tierra mía!/ ¡Cómo te han exprimido las venas dilatadas!
¡Cómo han hecho pedazos tu corazón inmenso! /¡Cómo han puesto pezuñas sobre tu carne degollada!
Atentamente,
Melania Emeterio Rondón
¡Vaya papelazo!
Señor director:
El presidente Danilo Medina, a quien conocemos como una persona sincera, honesta, que no se presta para la simulación y el engaño, habrá pasado un mal momento con la falsa graduación del pasado sábado.
No sabemos de quién fue la idea de hacer ese simulacro de graduación, pero lo que sí sabemos, es que esa persona no gozará más del aprecio de nuestro primer ejecutivo de la nación, aunque se trate de un compañero de su partido.
Atentamente,
Matilde Peralta

