Inspirado en el PRD
Señor director:
Por este medio, quiero invitar a la gente que quiere cambios a trabajar desde un partido que tiene el compromiso de representar el cambio.
Ser hombre, es sentir vergüenza de burlarse de una mujer, de abusar del débil, de mentir al ingenuo.
Ser hombre, es saber decir, me equivoqué, y proponerse no repetir la misma acción.
Ser hombre, es hacer las cosas, y no buscar pretexto para demostrar que no se puede.
Ser hombre, es levantarse cada vez, en lugar de explicar el fracaso.
Ser hombre, es trazar una meta, un plan, un ideal, un propósito y seguirlo, pese a otros las circunstancias.
Ser hombre, es levantar los ojos de la tierra, elevar el espíritu, soñar con algo grande.
Ser hombre, es ser creador de algo, un hogar, un negocio, un puesto, un sistema de vida.
Ser hombre, es entender que el trabajo no es una necesidad, sino un privilegio. ¿Comprendes?
Ser hombre con principios y dignidad, es entender que es la más hermosa conquista, por lo tanto.
Sé hombre, cumple tus misiones en la vida; sal a escena y cumple tu papel con honor, con principios y con mucha dignidad.
Sé fuerte, sé hombre para que puedas cambiar el rumbo por el que nos está llevando un gobierno lleno de funcionarios corruptos.
Únete a la nueva generación del PRD, marcha con nosotros como un solo hombre y una sola mujer, para que tengamos empeño en cambiar el rumbo por el cual nos llevan, pero tengamos en cuenta, que un día de pan duro, que recibamos a cambio de impunidad, nos costaría una vida de esclavitud, ante los ojos de nuestra familia y compañeros.
Luchemos, aunque nos cueste la vida, pero que sea una vida vivida con principios y dignidad.
Debemos estar juntos en pie de lucha contra la corrupción y el desorden, que han adquirido carácter de impunidad institucional, y eso es un hecho grave..
No nos quedemos callados y unamos nuestras voces para manifestarle al gobierno corrupto del PLD, que estamos dispuestos a defender nuestros ideales, nuestro discurso y que podrán callar nuestras voces pero nunca nuestros ideales y nuestra conciencia.
Atentamente,
Lic. Ramón Antonio Guzmán S.
Santo Domingo

