En los doce años….
Señor director:
El pasado 26 de enero, fue promulgada la nueva Ley Fundamental, entre cuyos principios está el de que Ninguna persona puede ser juzgada dos veces por una misma causa.
La pregunta que nos hacemos es cuál segmento de la población ha sido más atacado por los detentadores del poder a la hora de violar dicha garantía. La respuesta no esta lejos, la juventud, en los terribles doce años de Joaquín Balaguer.
En esta época, hubo persecución por ideales políticos, y la juventud fue atropellada, ya que todos sus derechos fundamentales eran violados, tanto en los interrogatorios, hechos sin la presencia de su abogado.
Este régimen autoritario era reincidente en violar la única persecución, ya que los jóvenes políticos, tanto del 14 de Junio como del MPD, eran perseguidos múltiples veces, y los famosos destacamentos policiales cuya función es investigar, por lo cual su papel es accionar cuando existe una denuncia, tenían la tarea de apresar tantas veces querían a estos jóvenes.
Se amparaban en las simples coletillas, que era donde se hacían lo sometimientos. Esto es una flagrante violación al ne bis in ídem ya que la doctrina es clara en que la noción persecución penal comprende toda actividad oficial. (Policial, fiscal e incluso jurisdiccional).
Claro que, para que pueda darse la segunda persecución, será necesario que la primera se esté desarrollando, y en estos casos no existía una desestimación de la denuncia o archivo, sino una persecución múltiple amparada en las famosas coletillas.
Esto demuestra que la Policía autoritaria de los 12 años, tenia como norte violar los derechos fundamentales a estos jóvenes.
Se llegó al punto de variar la calificación cada vez que un joven era sometido, haciendo una muy mala interpretación de esta garantía, ya que el cambio de calificación jurídica no hace que se permita una nueva persecución penal.
Es por tales motivos que exhortamos a los dominicanos a conocer la Constitución.
Es preciso conocer los principios constitucionales, pues hoy en día gozamos de dichas garantías, gracias al sacrificio de nuestros patriotas.
Atentamente,
Lic. Giovanni Morillo
Santo Domingo

