Aprovechar lo mejor
Señor director:
Desde tiempos antiguos, el comportamiento social era agrupar el poder de las tribus en los más sabios, que coincidía con los más experimentados, con lo que más habían vivido. Incluso, hasta en tiempos de Jesucristo, las decisiones eran tomadas por los “ancianos”, y es que como decía Benjamín Franklin: “En la escuela de la experiencia las lecciones cuestan caras, pero solamente en ellas se corrigen los insensatos”.
Es en esa frase que deben reflejarse los insensatos, esos que se creen con sabiduría de aconsejar a los miembros del PLD para “afuerear a los viejos”, como constantemente proclaman los vocingleros que se creen con la sapiencia por la posesión de un titulo mercadológico y dos tres micrófonos donde expresar sus resabios y odios rancios contra muchos de los miembros del Comité Político, entre ellos el doctor Euclides Gutiérrez Félix, al cual muchos de ellos, con toda y su mocedad, “no tienen la dignidad de desatar la correa de su calzado”.
No recuerdan los que denigran a los hombres por su edad, que Moisés dirigió el pueblo de Israel hacia la tierra prometida a los 90 años de edad? O tendrían que volver a las cátedras Uasdianas del historiador Gutiérrez Félix para que aprendan nociones de historias los mercadólogos y recuerden que para ganar la Segunda Guerra Mundial a Hitler y su Alemania hubo que reunir la experiencia de Winston Churchill con 71 años, Franklin D. Roosvelt con 63, Losif Stalin con 67 años y con la estrategia de un General apodado “sangre agallas”, George Smith Patton que contaba con 60 años de edad. No buscaron jóvenes para dirigir la más bélica contienda de la historia…hubo que recurrir a la astucia de la experiencia.
El mismo profesor Juan Bosch, uno de los más ilustres dominicanos, único político que tuvo la capacidad de formar dos partidos que han alcanzado el poder en la República Dominicana; en el tiempo que dio forma a su más consagrada obra: la fundación del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) contaba con 64 años de edad. Existiría el PLD y todo lo que vino con él para el desarrollo de la República Dominicana si desde el primer Congreso Constitutivo Juan Pablo Duarte se hubiera afuereado a Juan Bosch por su edad?.
Lo prudente y sabio es aprovechar lo mejor de lo nuevo, sin prescindir de lo viejo, porque éstos últimos son el resultado positivo de la madurez, de haber visto y aprendido mucho, necesario legado como enseñanza perenne en la historia de los hombres.
Atentamente,
Darío Caminero

