La corrupción
Señor director:
El ciclo histórico de la corrupción está a punto de cerrarse. Ya no tiene forma de sobrevivir; y si trata de prolongarse algo más de tiempo (pocos años), llevará a nuestro país, no a una crisis económica (en la que ya estamos), sino a una catástrofe económica sin precedentes en nuestra historia.
Con el cierre de este ciclo no solo desaparecerá del escenario el actual partido de gobierno, principal exponente de esta etapa; también se irán todas las estructuras que basan su dinámica en el clientelismo político, y de paso todos aquellos dirigentes que ven en la política un medio de lucro. No porque el pueblo haya tomado conciencia, que la esta tomando, sino, y sobre todo, porque ya no habrá forma de que sigan operando.
Sigamos adelante, firmes, pues debemos darle la estocada final a este sistema de corrupción antes de que él, en un afán desesperado por sobrevivir, nos arrastre como país a la catástrofe. Vamos con buen pié, sigamos sin parar.
Atentamente,
Claudio Caamaño Vélez
La negación
Señor director:
La actitud del personaje principal de “La negación” es el punto de vista ético de su autor, actitud que mostró en toda su trayectoria de vida. Ya en su primer cuento “Camino real” había dicho a través de uno de sus personajes “Dos cosas avergüenzan a un hombre en el Cibao: robar o soportar una injuria”.
Este cuento es una expresión diáfana de una literatura al servicio de la sociedad y los valores esenciales, como lo es la honestidad. Desenvolvamos esta creación literaria. en estos momentos y lo hago en nombre de muchas personas, que frente a tanto robo, reaccionan como quien quiere despegarse del vestido, una garrapata.
No sabia Bosch la trascendencia que, en el tiempo, tendría ese mensaje, ni pudo imaginar que, en los hechos, muchos de sus discípulos/ lo traicionarían aplicando desde el poder una negación pero a la inversa.
Estos discípulos han decidido desdeñar y ridiculizar el digno proceder de respetar los bienes y riquezas públicas, y en su lugar, se reafirman y engordan en la corrupción, impunidad, soborno, atraco, el dispendio, complicidad y conexidad en el delito, enriquecimiento al vapor y otras modalidades del robo desde lo alto.
Esta inconducta tiene un efecto de arrastre e imitación en los sectores populares, los cuales, copiando el accionar de los de arriba, están imponiendo la zozobra en la ciudadanía como quien anhela implantar una cultura deleznable sobre la base de que “robar es la vía para poder ser”.
Atentamente,
Melania Emeterio Rondón

