Disputa a palos
Señor director:
Hasta el año pasado la carretera Villa Mella-La Victoria era una especie de camino vecinal, estrecha, de apenas dos carriles con numerosos tramos en muy mal estado, que nadie quería transitar en su vehículo por temor a una avería a causa de pésimo estado de la vía.
El presidente Danilo Medina ordenó a Gonzalo Castillo, ministro de Obras Públicas, reparar y ampliar la vía con lo cual se han ensanchado las posibilidades de mejoría de miles de personas que viven en Mata Mamón, La Ceiba, Los Castillos, Hacienda La Estrella, Haras Nacionales, El Reventón, El Siete y El Ocho y otros lugares.
Inmediatamente la vía fue reparada aparecieron decenas de conductores de carros públicos que formaron un sindicato se apoderaron de la vía hasta tal punto que no permiten la circulación de vehículos públicos si no pertenecen a su gremio.
El problema no fuera nada si las disputas fuesen resueltas en forma civilizada, no a palos, machetazos, tubazos, batazos y a pedradas como ocurre actualmente.
Los choferes dueños de la carretera de Villa Mella-La Victoria, que nadie sabe de dónde salieron, en ocasiones se enfrentan a militares y policías que aprovechan sus horas libres para ganarse unos pesos, transportando pasajeros en esa ruta.
Hasta el momento no ha ocurrido nada, pero se teme que en algún momento cualquier persona pueda resultar herida o lesionada en esos enfrentamientos que al parecer nadie puede controlar. Evitamos más muertes.
Atentamente,
Ramón Ayala Adón
Magnífico trabajo
Señor director:
La Oficina Nacional de Meteorología (ONAMET) hizo un excelente trabajo durante las pasadas semanas a causa de los intensos aguaceros que bañaron todo el territorio nacional.
Con una precisión matemática ONAMET orientó a la ciudadanía sobre las condiciones del tiempo, especialmente en lo relativo a las lluvias, las zonas más afectadas, el oleaje, y los posibles deslizamientos de tierra, crecidas de arroyos, ríos y cañadas.
Aunque casi nadie destaca la labor de esa agencia oficial que dirige doña Gloria Ceballos, es de justicia reconocer sus grandes aportes al país, en todas las áreas productivas.
Atentamente,
Ing. Héctor Pérez Rancier

