Fuera de serie
Señor director:
Voy los domingos a la misa de las 7: 30 a.m., me gusta esa hora porque generalmente la oficia el párroco (omito su nombre y el de la parroquia porque abundan los maledicentes en este gobierno del PLD) y sus homilías son muy buenas, lo mismo digo de los cánticos, generalmente encabezado por un cantantazo.
El domingo 04/06/2017 la misa fue fuera de serie, pues el cura también aludió al flagelo perverso de la corrupción, que está corroyendo los cimientos éticos y morales de nuestra sociedad. Lo que dijo, muy bien les encaja a los que mandan y administran el erario como si fuera de su propiedad, y hacen mañoserías que mayormente afectan a los pobres.
Las desgracias de estos las pueden testimoniar muchos curas, que oyen sus lamentos y luego hacen malabares para resolverles algunas necesidades básicas. Los verdugos de los menesterosos quieren silencio cómplice, pero difícilmente se les dé pues abundan las personas que sumadas a muchos sacerdotes no se transan con lo mal hecho.
Algunos creemos que, es una esperanza inútil esperar reacciones favorables en el gobierno respecto a que se combata la impunidad y la corrupción, y la muestra más fehaciente es el artículo del ex presidente (que más sabe conceptualizar del país) “Odebrecht y el combate a la corrupción” su artículo es extenso pero es bueno destacar un pedacito: “La corrupción a lo largo del tiempo ha sido un elemento intrínseco de la vida pública en la República Dominicana, así como en mayor medida, en la generalidad de los países de América Latina”.
Es obvio que entiende que aquí todos somos mañosos, lo cual es una falacia demasiado ofensiva, para muchos que nunca les hemos puestos la mano a lo ajeno.
Soslayó quizás adrede que en los países aludidos los poderes no están solo en manos de los que gobiernan y la permisividad con los corruptos no es ni asomo de cómo se actúa aquí. Hay corruptos del partido a quienes les archivan los expedientes, por eso no hay ni un solo preso.
No debió soslayar, que en esta selva virgen la justicia generalmente solo funciona con los rateros de poca monta, de estos están rellenas nuestras cárceles. Es verdad que en los gobiernos del PLD, se han hecho muchas contribuciones legales, pero si acaso las aplican es a quienes no son sus acólitos, entonces para muchos dominicanos esos aportes son tres cosas, nada, nada y nada, y el autor del artículo ofensivo sabe que, si así no fuera la corrupción no nos estuviera tragando con todo y ropa.
Atentamente,
Teresa Gómez

