Marcha Verde.-
Señor director:
De manera asombrosa y espectacular, como hacía mucho tiempo no se producía, emerge un contundente y masivo movimiento social, encarnado por jóvenes mayoritariamente de clase media, y con ellos, todo un pueblo tirado a las calles semana tras semana, lo que se ha denominado Marcha Verde. Este plural, diverso y heterogéneo movimiento ha tomado como bandera el “No a la impunidad y la corrupción”. Sin dudas que su fuerza de penetración y participación y sus justísimas demandas han acorralado, impactado, atrincherado y desconcertado al presidente Medina y su gobierno.
El informe que rindió la comisión sobre Punta Catalina, lo que ha hecho es un flaco servicio a la Nación al comunicar que en esa megaobra ni hubo fraude ni sobrevaluación y que el precio está en un 6% por debajo del rango, justificando y aprobando que se haya licitado con una sola empresa y despachándose con propuestas de modificación a la ley 340-06 de Compras y Contrataciones Públicas para que esta permita declarar desierta una licitación cuando quede un solo oferente. Cuánta ridiculez, mezquindad y complicidad de estos flamantes miembros de dicha comisión, conscientes una parte de ellos que son juez y parte y porque son parte interesada.
Si nos detuviésemos a analizar todos estos escándalos de corrupción desde el punto de vista jurídico-legal, ético y moral, notamos que hay violaciones flagrantes a la Constitución y leyes: Presupuesto, Función Pública, Contraloría, Cámara de Cuentas, Compras y Contrataciones Públicas, Declaración Jurada de Bienes, Lavado de Activos, Libre Acceso a la Información Pública y de Crédito Público. También percibimos claramente una mutilación a valores y principios éticos y morales de nuestra sociedad.
Lo que llama poderosamente la atención es el inocultable, tenebroso y misterioso silencio que guarda el señor Presidente en medio de todo este entramado mafioso, que en definitiva lo ha convertido en un circo y un montaje vulgar y afrentoso.
Su silencio, señor presidente, huele a manipulación política. Con esta actitud usted esquiva, desvía y rehúye su gran responsabilidad y compromiso de enfrentar con coraje, valentía y determinación a sus funcionarios y someterlos de manera seria y sin chicanas jurídicas ni políticas a la acción de la justicia, para si son culpables des hechos de corrupción purguen con el castigo que manda la ley.
Eléxido Paula
