Opinión

Cartas de los lectores

Cartas de los lectores

Deserción 50%

 Señor director:

Ya en la década de 1970, observé, con cierto temor académico,  la proliferación  de universidades, extensiones y centros de altos estudios en todo el país, a los que me atreví a calificar como “universidades de manigua”.

Es palpable la conveniencia de que el país fije, como máxima prioridad, la promoción del adiestramiento técnico medio.

Ya en 1964, en consorcio motivacional con mi, desde ya amigo entrañable, Fonchi Lockward, nos atrevimos a visitar al entonces distinguido secretario técnico de la Presidencia,  Jose María Cabral Vega, para promover el proyecto de un Instituto Técnico Dominicano.

Poco después, Eduardo Latorre, fundó el INTEC. Más tarde, claro está, las carreras de Derecho y Medicina, son las que “financian” universidades.

Pero, para mí, el paso señero, lo produjo aquel ilustre ciudadano que se llamó Don José A. Aybar Castellanos, padre del actual y distinguido Rector de Unicaribe, al  fundar, con sus propios recursos, el modesto CETEC, Centro de Educación  Técnica.

Con todas veras, creo que el modelo dominicano a seguir en educación “superior” no es el profesional sino el técnico.

Cuando, en una ocasión, pregunté en mi espacio Vistas Públicas al señor Ito, entonces distinguido asesor cultural de la Embajada del Japón, cuál fue la clave del desarrollo de Japón post-guerra mundial, él me dijo: “En Japón, hay más universidades técnicas que estaciones de Metro”.

En los años 70, propuse a Henry Molina, dirigente máximo de la CASC, la creación, a partir del Infas, de una Universidad Laboral como la que yo había visto en Gijón, Asturias. Nada.

Infotep, desde Cesar Estrella Sahdalá (1978-1982) y el propio Henry, ha entrenado miles de jóvenes afortunados.

Hay que orientar mas bachilleres y medio-bachilleres hacia oficios productivos para que, tal vez, lleguen a ser buenos  ebanistas o peluqueros.

Hay que rescatar jóvenes de escasos recursos hacia un oficio financiado.

Hay que formar mas adiestradores y administradores de escuelas técnicas para que las fomenten.  Esto es lo que se puede, a partir de la deteriorada escuela pública primaria y secundaria. Es lo que demanda la etapa actual de desarrollo del país.

De otra manera, no se extrañe nadie de una deserción universitaria del 50% en ascenso.

Atentamente,

Lic. Francisco Dorta-Duque

Santo Domingo

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación