Cobros abusivos
(Segunda parte)
Señor director:
El cobro de impuestos que he denunciado en la frontera es escandaloso por cuanto se hace contra disposiciones y el imperio de las leyes! El afán de lucro a expensas del de la moral pública no tiene límites. El Decreto 260-87/295-94, FORM. No 3226 solo establece un “pago de impuesto de salida”, y, de ninguna manera, de entrada a la República Dominicana.
Está harto claro, por lo demás, que este impuesto de entrada a República Dominicana, constituye obviamente una violación grosera de la libre circulación de los ciudadanos entre los países signatarios de pactos de convivencia democrática.
Trátase en consecuencia un abuso maquiavélico el pago de una visa de doscientos dólares americanos en los Consulados de la República Dominicana en Haití para penetrar en el país de los dominicanos.
Sin embargo, hay una Base Legal mediante el Decreto Ley 295-94 al establecerse un pago de impuesto estipulándose de la siguiente manera: “La contribución de salida de la República Dominicana a cargo de toda persona que viaje al exterior por vía aérea, será a partir del 15 de octubre 1994, de US$10.00 para dominicanos y extranjeros”. Que se sepa, dicho Decreto aún no ha sido modificado.
El Decreto antes descrito está siendo aplicado, a lo sumo, en sentido contrario. ¿Sería acaso la República Dominicana un país de chivos sin ley?
Frente a esta situación, evidentemente de corte mafioso, las víctimas de esta extorsión de funcionarios públicos viéronse obligados a hacer pelegrinajes a varios Ministerios, pero sin resultado. Visitaron la Dirección General de Aduanas para poner al conocimiento de las autoridades esos cobros arbitrarios.
La sorpresa ha sido mayor para ellas, según sus comentarios, alegando desconocer esas prácticas.
Y, al respecto, dieron garantías que una delegación amplia de la Dirección de Aduanas se trasladaría a la mayor brevedad posible a los tres puestos establecidos en la frontera a los fines de verificación pertinente!
Meses han pasado, y aún los cobros de dichos impuestos se hacen para la desesperanza de los visitantes de la República Dominicana!
Es evidente que el Estado dominicano está en su soberano derecho de establecer cuántos cobros de impuestos estime. Pero que, por Dios, los estadistas se den un tiempecito para elaborar y publicar las leyes adjetivas para ello.
Atentamente,
Sorell Wandell Claude
Periodista haitiano

