No es una utopía
Señor director:
A quienes propugnan por la unidad de los pueblos haitianos y dominicanos, les recomendamos que vean las películas “Hotel Ruanda”, drama histórico dirigido en 2004 por Terry George, coescrita junto a Keir Pearson, y protagonizada por Don Cheadle y Sophie Okonedo en los papeles principales y la otra es “Algunas veces en abril” la cual narra la terrible historia del soldado del ejército Rwandés Agustín Muganza y su familia durante esos cruentos días en la ciudad africana de Kigali.
Quienes se crean que a través de los diferentes medios en donde interactuamos estamos promoviendo el odio hacia los vecinos haitianos, les decimos que se bajen de esa nube, que lo que más bien estamos haciendo a través del libre ejercicio de la comunicación, es alertando sobre un gran problemas en el cual sectores muy poderosos en términos políticos y económicos tanto dentro como fuera de aquí, han estado promoviendo de manera soterrada en un principio, aunque ahora no, la unidad de las dos naciones.
A esos sectores y al país les digo, que si esta invasión de la que estamos siendo objeto no para, muchos lloraremos lágrimas de sangre cuando nuestros vecinos comiencen a tomar posesiones de nuestras pertenencias y cuando se conviertan en términos numéricos en amenazas para dirigir los ayuntamientos y el Congreso Nacional; fíjense que en nuestros hospitales las grandes cantidades de mujeres parturientas haitianas es un lucrativo negocio para ciertos jureles y desde ya se discute en términos institucionales el dotar de apellidos a los niños haitianos que deambulen por nuestras calles.
Definitivamente estamos ante una terrible amenaza, que de las autoridades no poner el verdadero empeño para solucionar este mal, en un abrir y cerrar de ojos, a Republica Dominicana se le podría cambiar hasta el nombre y nosotros pasar a ser esclavos de los que ya no son visitantes.
Atentamente,
Rafael Santos
Experiencia
Hay que decir que si durante las navidades la ciudad se notó más despejada se debió, en gran medida, a la ausencia de los agentes de Amet de las intersecciones. No había esos tapones endiablados e irritantes que crean los miembros de la entidad.
Los conductores esperamos que los agentes cumplan otra función que no sea la de anarquizas el tráfico.
Atentamente,
Carlos Rodríguez

