El turno de Leo
Señor director:
Recientemente en Mao, el presidente del Ayuntamiento, el señor Ramón Bonilla (Chispa) decidió sacar a la fuerza del salón de sesiones al joven dirigente comunitario Leo Reyes, quien estaba allí para conocer en cuáles proyectos se invertirán los recursos del presupuesto de la alcaldía.
Lo arrastró por toda la sala del cabildo ante la mirada de los demás concejales, quienes intentaron impedir la acción, pero el edil lleno de rabia logró su cometido.
A propósito, escribí la siguiente décima:
Al abrir una sesión en el cabildo de Mao, un joven desesperado quería agotar un turno, en el momento oportuno.
Su intención no se le dio a pesar de su insistencia, porque el que controlaba la audiencia, en un abrir y cerrar los ojos, perdió toda la paciencia.
El que conoce a Leo, sabe que jamás pensó abandonar la sala de la forma en que ocurrió, porque un ser no pensante de mal forma lo arrastró.
Este joven luchador estaba que echaba chispas, y quienes estaban a su alrededor, vieron bajar de su trono al presidente del cabildo, quien como todo un león hambriento, no pensó en su investidura.
Después de barrer el piso con Leo entre sus garras, el presidente Bonilla exclamó ¡Qué fue lo que me pasó o la sesión terminó!.
Con su cuerpo de pelotero, y atrapado por sus nervios, el jefe de los ediles enloqueció, incluso no escuchó, ni a sus propios compañeros.
Al conocer la noticia de lo que ocurrió en la alcaldía, los maeños están que echan chispas, no porque fue un desliz el que cometió Bonilla, sino porque en el acto, no estuvo presente el alcalde Odalis.
¡Sáquenlo, sáquenlo!, gritaba Chispa a los guardias, pero estos ignoraban la orden de su patrón, porque saben que en su cerebro solo anidan los porcientos de los intereses que cobra a los pobres infelices.
Los periodistas de Mao están todos que echan chispas, uno de ello molesto al instante comentó: “La acción del ayuntamiento solo la hace un cabeza de bacinilla, pero jamás se justifica, que la protagonice un Bonilla”.
Si usted no asiste a la escuela; y muestra un mal comportamiento, mucho menos debe ir a ningún ayuntamiento.
Atentamente,
Ángel Berto Almonte
ecohispano@gmail.com

