Lavado de activos
Señor director:
En lo que va de año, específicamente el pasado mes de enero, la DGII dictó 5 normativas relativas al lavado de activos, numeradas desde la 01-2018, hasta la 05-2018, las primeras 4 para definir y desarrollar la mecánica y procedimientos en que los sujetos obligados no financiero tendrán que cumplir y observar la ley, la última contentiva del régimen sancionador a cargo de la propia DGII, para la imposición de las denominadas sanciones administrativas, con la posibilidad de imponer multas de hasta 4 millones de pesos, también sin la intervención de un juez.
A juicio nuestro el desbordante contenido e impacto de esta normativa, en toda la vida nacional productiva, nos invita a adentrarnos en un proceso de construcción teórica y de precedentes que vaya definiendo, el vasto y preocupante alcance de la ley, además de la asistencia y comprensión del Estado Dominicano en tan radical y desconcertante cambio, más aun planteándonos cuales son los fines de esta ley, si se trata de una especie de reforma fiscal, una ley penal o si es una ley para combatir la corrupción y el crimen organizado.
Al decir de muchos sectores, les embarga el temor a volver a los tiempos donde los colchones que eran las cajas fuertes por excelencia de los dominicanos, impactando la economía y dando pie a la emergencia de una economía informal, desplazando y quebrando el comercio tradicional, lo que sin dudas podría suponer una merma en las recaudaciones fiscales.
De ahí que muchos consideraron que debió acompañarse la promulgación de esta ley, con una Amnistía Fiscal, la cual permitiera un proceso de organización, regulación y adaptación a la nueva legislación.
Hoy día son muchas las conjeturas y ejercicios de futurología que se sirven alrededor de los deseos, estimaciones, vaticinios y proyecciones sobre el impacto y efectos de la ley 155-17, muchos opinan como posibles puntos positivos, el que aumentará la credibilidad en el sector empresarial, mejorará la economía dominicana y proyectará una positiva posición del país en su calificación de riesgo a nivel internacional, también que llevará un clima de mayor transparencia en las operaciones financieras, aumentará las recaudaciones tributarias, permitirá mayor formalidad en la economía, impedirá la entrada de capitales ilícitos; entre otras virtudes.
Atentamente,
Trajano Vidal Potentini

