Primarias abiertas
Señor director:
El país vive un fuerte debate sobre la pertinencia o no de las primarias abiertas o cerradas. Uno de los argumentos de los que se oponen a las primarias abiertas es que la misma facilitan el clientelismo.
Creo que este argumento no se corresponde del todo con la verdad, porque es más fácil comprar la voluntad de los electores inscritos en un padrón cerrado cuyos miembros estarían a merced de la voluntad de los dirigentesde sus respectivos partidos, a quienes se le facilita contactar a los militantes por tener a su disposición padrones con sus nombres, direcciones y teléfonos. Es obvio que con el padrón cerrado es más fácil “comprar” la voluntad de la militancia de un partido político.
En cambio con el padrón abierto aunque el clientelismo es probable, sería más difícil “comprar” los votos de todos los concurrentes que acudan a votar, por lo que el ganador sería el que goce de mayor aceptación. En el sistema cerrado gana el que tenga más dirigentes y más dinero.
En otras palabras, en el sistema de primarias abiertas tendríamos las mismas posibilidades de la compra de votos que la del día de las elecciones nacionales para escoger al Presidente de la Republica, así como a los diputados, senadores, alcaldes y regidores. Como se ve en las primerias abiertas, como en las elecciones nacionales, no podrían “comprar” la voluntad de todos los concurrentes, pero en las primarias cerradas esto se facilita más. ¿Quién puede afirmar que en las elecciones con padrón cerrado no se compran a los electores?
De suerte, que el hecho de que en esta coyuntura las primarias abiertas supuestamente podrían favorecer a alguien, no debe ser motivo para no aprobarlas, ya que a la larga las mismas impedirán que las cúpulas partidarias sigan imponiendo de dedos a todos los candidatos, a todos los niveles en la Republica Dominicana.
Atentamente,
Manuel Andújar
Hipólito y las primarias
Señor director:
Nada de lo que diga el expresidente Hipólito Mejía debe sorprender a nadie. Menos aún en lo concerniente a sus típicas contradicciones. Lo qué debe aclarar el señor Mejía es por qué el PRM (Partido Revolucionario Moderno) tenía que consultarlo sobre la decisión de preferir las primarias abiertas en lugar de las cerradas en la Ley de Partidos Políticos. ¿Acaso hubo algún acuerdo en ese sentido o simplemente él representa el poder detrás del trono en la organización?
Atentamente,
Carlos Rodríguez

