Cadete López, 50 años.-
Señor director:
Con motivo de cumplirse el 50 aniversario del asesinato de Pedro Enrique Melo López “Cadete”, mi tío, durante la dictadura ilustrada del gobierno del doctor Joaquín Balaguer, me he propuesto publicar esta nota, porque considero que el heroísmo jamás pierde vigencia, y que las luchas teñidas de sangre nunca se olvidan, sobre todo en un pueblo que aún continúa sin ser escuchado, en muchos aspectos, y el dolor, vestido de otros colores, todavía tiñe paredes, ensordecidas por la voz de gobernantes.
Cadete, héroe de la Resistencia Nacional Dominicana, con el reconocimiento en el museo de la Resistencia Nacional de la República Dominicana, nació en 1939, Barahona, República Dominicana, y al igual que muchos jóvenes de la época, que inconformes con la política gubernamental aplicada por el Partido Reformista que era quien regía entonces, se dispusieron a organizarse para tratar de que el país gozara de mejores perspectivas de libertad, que venía siendo aplastada desde anteriores gobernantes.
Sus luchas sembraron las bases para una democracia que hoy se ve empañada, porque el arrastre del poder político todavía intenta subyugar y tomar ventajas.
En ese tiempo de aquellos jóvenes fervientes de aires limpios, el pueblo estaba cansado, al igual que lo está hoy, pero aquella vez no se hablaba de jóvenes milenios, sino de jóvenes que sin pancartas a mano se lanzaban como pudieran a mantener libre la patria de Duarte, Sánchez y Mella.
Ellos se levantaron en masas con el compromiso de integrar movimientos políticos de vanguardia, que hasta entonces eran prácticas de políticas prohibidas por ser opuestas al gobierno de turno, es por eso que hoy disfrutamos de un país libre.
Sin lugar a dudas fueron la bujía que encendió el motor que hizo frente a la injusticia que imperaba; se levantaron dispuestos a enfrentar cualquier reto sin amilanamiento, aunque en la reta guardia prefirieron caer luchando ante un enemigo que con artimañas lo devoraba uno a uno. Así cayeron Henry Segarra, Jorgito Nin, Amín Abel y otros; entre ellos también cayó Cadete.
En 1970, cinco meses antes de finalizar el primer periodo de ese gobierno, Barahona sufrió los apresamientos y fusilamientos de algunos de los más connotados líderes de la oposición.
El 28 de febrero 1970, en El Peñón, fue fusilado Pedro Enrique Melo López “Cadete”, poco después de haber asistido al entierro de Jorge Nin, ultimado en su casa de la ciudad de Barahona.
Atentamente,
Luis Terrero López

