Torrijos-Vargas
Señor director:
Cuando se lo conté a Don Marullo Amiama Tio, se quedó atónito y en silencio. Después exclamó con el rostro enrojecido: ¡Cuánta dignidad!
Yo le contaba a Don Marullo, y al grupo que tomábamos café en su casa, que el doctor Eduardo R. Chibás Rivas, presidente del Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo) en su lucha contra el corrupto gobierno de Carlos Prío Socarrás, al no poder demostrar la acusación de corrupto contra un ministro, se pego un tiro frente al micrófono de CMQ.
Chibás, rico de cuna, y Prío. fueron también alumnos y compañeros del Colegio de Belén y de la Universidad de La Habana en la Facultad de Derecho, donde fueron alumnos de mi padre, el doctor Manuel Dorta Duque, quien los asesoró en el Directorio Estudiantil Universitario durante la revolución contra Machado. Años más tade, mi padre fue diputado por el partido de Chibás.
A Chibás, el político mas popular de Cuba, en el Aeropuerto de Camagüey, se le acercó, con risas y abrazos, un falso amigo, quien aproximó sus labios a un oído de Eddy y le confió un acto de corrupción de cierto ministro con cuyo beneficio había comprado una finca en Centroamérica.
Dame los datos que lo voy a denunciar. En lo adelante se repitieron, solo en palabras, las promesas del sicario moral. Chibás se precipitó y acusó al ministro en su programa.
Entonces, el ministro acusado retó a Chibas a demostrar con pruebas su acusación. Chibás buscó al falso denunciante pero éste se excusó y después se desapareció.
En el debate, en el paraninfo de Educacion, el ministro difamado se limitó a increparle: Eddy, por favor, presenta tus pruebas.
Al domingo siguiente, me contó su secretaria particular, que, póoximo a la hora del programa, Eddy metió su revólver en un bolsillo del saco antes de partir del Edificio López Serrano en cuyo penthouse vivía. Al pasar por el Malecón, Conchita vio que Eddy sacaba su revólver y disparó dos veces hacia el mar.
Al llegar al estudio de CMQ, inició su discurso. Luego, sacó su revólver y exclamó: Más vale el honor sin vida que la vida sin honor. Y se suicidó.
¿Quién cree que Miguelito se va a pegar un tiro cuando no pueda presentar las pruebas de que peledeístas y reformistas votaron por Hipolito? Más bien, esperen un nuevo Acuerdo Torrijos-Carter, mejor dicho, Torrijos-Vargas en los próximos meses…
Atentamente,
Lic. Francisco Dorta-Duque
Santo Domingo

