Enfoque semanal
Señor director:
La crisis desatada a lo interno del PRD, luego de la convención para escoger su candidato presidencial, demuestra que sigue siendo fiel a su historia.
Basta recordar los enfrentamintos entre Antonio Guzmán y Salvador Jorge Blanco, los de éste con Jacobo Majluta los de Peña Gómez con Majluta, los de Hipólito Mejía y Hatuey De Camps, y ahora entre Miguel Vargas Maldonado y Hipólito Mejía.
Un análisis superficial podría llevar al errado criterio de que lo que se debate es quién será el cabeza de la boleta electoral el 16 de mayo del 2012, pero esto es aparente.
Al parecer, tanto Mejía como Vargas están convencidos de que el doctor Leonel Fernández no volverá a postularse, y creen que el PRD saldrá victorioso de la próxima consulta de la voluntad popular.
Hay que recordar que el llamado Pacto de las Corbatas Azules, para hacer posible la aprobación de la reforma constitucional del año pasado, dio a este último una principalía a lo interno del PRD, que, hasta entonces, no tenía.
Pero, al mismo tiempo, ese pacto o acuerdo sirvió para resucitar al ingeniero agrónomo Hipólito Mejía, quien, para entonces, era prácticamente un cadáver político, algo con lo que no contó Vargas.
Y Mejía, que es un verdadero animal político, que, aunque no la pide ni la golosea, si se la dan, se la jondea, me refiero a la Presidencia de la República, vio que la ocasión la pintaban calva, como su cabeza, y se movilizó para aprovecharse con inteligencia de la situación.
Con los resultados inesperados, para los entusiasmados seguidores de Vargas Maldonado, que pensaban que éste jamás podría perder a manos de su antiguo superior en el Estado, por lo cual no se resignan a vivir la agonía de la derrota.
El expresidente ha anunciado que esperará hasta mediados de esta semana para ver si es posible entenderse con Vargas Maldonado, y que, cumplido este plazo, se lanzará formalmente a promover su candidatura presidencial para el 2012, que para él ya es definitiva, no obstante los pataleos y resabios de sus adversarios internos.
Y ojalá que lleguen a un acuerdo ambos aspirantes, porque, como reza el adagio, toda casa dividida sobre sí misma, perecerá, y nada salvaría al PRD, de su quinta derrota electoral consecutiva.
Atentamente,
Julio César Jerez Whisky
Santo Domingo

