Enfoque semanal
Señor director:
Siempre se ha dicho que la esperanza es de color verde, como los enhiestos penachos de los cañaverales, que tan magistralmente fueron descritos por el doctor Francisco Moscoso Puello en su legendaria novela Cañas y Bueyes.
Recientemente estuvimos por San Pedro de Macorís, la perla del Higuamo, y fuimos testigos de como el depauperado ingenio Porvenir, está surgiendo de sus cenizas y en la actualidad produce 60 mil sacos de azúcar crema mensuales, de 125 libras de cada uno, dando empleo directo a 2,600 empleados y obreros, desde técnicos a peones de corte y tiro, beneficiando también indirectamente a por lo menos otros 7 mil.
El Consejo Estatal del Azúcar, por causas que no viene al caso analizar ahora, se convirtió en ruina, y de sus doce factorías, apenas sobreviven el ingenio Barahona, arrendado a un consorcio privado, así como Monte llano y Amistad, paralizados, además del Porvenir, en franca recuperación.
Pero los tiempos han cambiado radicalmente, y ahora, gracias a la labor de su director ejecutivo, el licenciado Juan Francisco Matos, se ha dado vuelta a la página y se otean en la distancia tiempos mejores.
Porque en los municipios donde ya no es posible volver a producir azúcar, porque los ingenios desaparecieron como en Haina, Catarey, Esperanza, Consuelo y Quisqueya, se está ejecutando novedosos programas de producción agropecuaria, para brindar a los moradores de sus bateyes, como al resto del país, frutas, legumbres, hortalizas y víveres a buenos precios.
Gracias a la enérgica actitud de su máximo responsable, el licenciado Matos, ya los millones de tareas del CEA dejaron de ser el botín de los políticos de turno, y de los jefes militares de ocasión, quienes sacaron de las mismas, a precios viles, millones y millones de tareas y metros cuadrados. Ahora en el CEA funciona un Departamento Inmobiliario, cual si fuese una Asociación de Ahorros y Préstamos, para vender las tierras a precios justos, previa tasación técnica, sin distingos de banderías políticas, a familias que necesitan de un techo propio, acorde con la política trazada al respecto por el presidente Leonel Fernández.
Y esta recuperación del CEA, merced al celo de Juan Francisco Matos, bien merece destacarse, ya que, como dice el viejo adagio latino, Honrar, honra.
Atentamente,
Julio César Jerez Whisky
Santo Domingo

