¿Envidia o frustración?
Señor director
Quienes tuvieron la oportunidad de cubrir ruedas de prensa y otras actividades en el Partido de la Liberación Dominicana recuerdan a un coordinador o mediador, edecán o como quiera llamársele, siempre presto a satisfacer las inquietudes de los periodistas.
El actual presidente de la República, doctor Leonel Fernández era esa persona de trato afable y parsimonioso, que nunca ocultó su origen humilde a la hora de tratar a los comunicadores que lo abordaban sobre la posibilidad de una entrevista con el profesor Juan Bosch.
Tal vez esta condición humilde del mandatario es la causa de que, desde que ganó las elecciones de 1996 hasta la fecha, ha sido el blanco de críticas desconsideradas y de insultos por parte de quienes no digieren todavía que este humilde producto de Villa Juana se les haya adelantado ¡y de qué forma!
Fernández no solo mantiene un liderazgo a nivel nacional sino internacional y es, hoy por hoy, el dominicano con mayores reconocimientos a nivel internacional.
Cada vez que alguien quiere aparecer en los medios, de comunicación la emprende contra el presidente, y en esto coinciden comentaristas, economistas, médicos, abogados sin brillo profesional, grupos dependientes de remesas enviadas por organizaciones de derechos humanos que se mantienen en base a denuncias sobre alegados maltratos de haitianos y de alegadas torturas de parte de la Policía.
También, grupúsculos de izquierda con dirigentes, que hace tiempo debieron jubilarse, pero que increíblemente mantienen su débil y obsoleto grito de guerra de abajo el que suba.
La noticia no es que Andy Dauhajre, Jaime Aristy Escuder, Víctor Gómez Casanova, los presidentes de las entidades industriales de Herrera y del CONEP y otros segmentos empresariales critiquen las ejecutorias del gobierno, sino que las respalden.
Esta gente, junto a comentaristas pagados bien conocidos, no ha dado tregua a Fernández, y se ensañan en sus programas radiales o televisivos, llegando al plano personal.
Cuando se escucha a una de esta gente, uno hasta se imagina que el presidente Fernández le quitó en el pasado alguna fémina o fracasaron en la búsqueda de canonjías en sus gobiernos, pues el ensañamiento es grande.
Atentamente,
Jesús Galán
Periodista

