Corrupción
Señor director:
Es cierto que la pobreza es compleja, pero también es cierto que nadie, ni siquiera quienes han sido funcionarios de estos gobiernos, puede negar que la pobreza en este país está muy emparentada con la corrupción, que es un mal de mucho tiempo y que no se puede desconocer.
La pobreza es un serio problema y es deprimente que una familia no posea los bienes o ingresos necesarios para cubrir la canasta básica alimentaria.
En el caso de los servicios de salud, no deja de ser triste saber que alguien padece un problema de salud y no puede cubrir los costos porque no tiene dinero, que es algo que ocurre con frecuencia en este país, sobre todo porque los gobiernos han sido insensibles y han dejado a todo el mundo enganchado.
La corrupción es uno de los factores que más alimenta a la pobreza. Eso es totalmente cierto.
La ambición desmedida y la falta de valores son los causantes directos de la corrupción administrativa.
Cuando un funcionario mete dentro de sus bolsillos un dinero que no le pertenece, despoja a mucha gente de la oportunidad de comer, de curar sus males y hasta de satisfacer las necesidades de sus hijos.
Robar en un país pobre, es un acto doblemente condenable. Porque no solo es robar, que ya es malo, también es un crimen despojar de su comida y de sus medicamentos a cientos de miles de personas.
A propósito de la reciente visita de Lula Da Silva, el expresidente de Brasil, hay que recordar que, aunque él haya pronunciado elogios para su anfitrión, él aplicó en su país una política que sacó de la pobreza a muchos de sus conciudadanos.
Si quieren hacer lo que supuestamente él dijo, hagan también lo que él hizo, que es lo importante.
Además, en Brasil está siendo sometido a la Justicia todo el que ha metido la mano, incluyendo a antiguos colaboradores del expresidente Lula, y él no puede, y de seguro no quiere, mover un dedo para que los proteja la impunidad.
Eso es muy importante. Hay que tomarlo en cuenta, y saber que no es posible que un pelotero juegue dos bases.
Atentamente,
Angelita Coronado.
Estudiante de Economía.

