Señor director:
La sociedad dominicana se siente no sólo conmocionada, sino también indefensa, ante la ola de criminalidad rampante que nos arropa.
Se atribuye el crecimiento de la delincuencia al tráfico y consumo de drogas, a la adopción de un nuevo Código Procesal Penal, junto a una ley para garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes, así como a la venalidad y falta de entereza de numerosos jueces y fiscales.
Por eso, hay que poner atención a dos voces tan autorizadas como las del Cardenal Primado de América, Su Eminencia Nicolás de Jesús López Rodríguez, y la del rector de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, monseñor Agripino Núñez Collado, quienes han reclamado un rápido accionar frente a esta preocupante situación.
Con su habitual franqueza, López Rodríguez ha pedido que se proceda sin paños tibios, tanto a modificar el Código Procesal Penal, porque no está adecuado a la realidad del país, y que la Suprema Corte de Justicia proceda a eliminar los llamados jueces interinos, porque son una calamidad.
Mientras que el Rector de la PUCAMAIMA ha dicho que deben crearse tribunales especiales para conocer los casos graves, como narcotráfico y homicidios complejos, al tiempo de llamar al máximo tribunal para que vigile permanentemente las actuaciones de los jueces subalternos.
Monseñor Núñez Collado se solidarizó con la petición del cardenal López Rodríguez en el sentido de que es necesario modificar el Código Procesal Penal, tarea urgente a la que deberá abocarse el Congreso que surja de las elecciones del venidero día 16.
La nueva Constitución vigente ha introducido importantes cambios en el Poder Judicial. que exigen la actualización de ese órgano del Estado.
Por lo cual, y como dice el refrán, la ocasión la pintan calva para realizar los cambios que exige la crisis de seguridad pública.
Esto ha de hacerse sin que signifique, claro está, que se vayan a vulnerar los derechos ciudadanos ni las libertades públicas, pero teniendo en cuenta que solo disponemos de un cuerpo policial, con sus virtudes y defectos, cuyo perfeccionamiento no podrá lograrse en lo inmediato, sino a mediano y largo plazo, con nuevos métodos científicos y educativos para la formación de sus integrantes.
Atentamente,
Julio César Jerez Whisky
Santo Domingo

