El Inabima
Señor director:
Inabima es el Instituto Nacional de Bienestar Magisterial, contenido en la Ley de Educación, 66-97. Fue creado con el objetivo de facilitar al magisterio los servicios de seguridad social y mejoramiento de la calidad de vida del personal, incluyendo pensionados y jubilados. Es una entidad de permanente gestión de bienestar de los educadores y demás personal del sistema educativo.
Esta ley fue modificada en el año 2009 con el propósito de reducir los años de servicio para los maestros optar por la jubilación automática, (por antigüedad) quedando reducido a 30 años en vez de 35. Los educadores recibieron con gran regocijo y satisfacción la rebaja de 5 años para jubilarse, lo cual les garantiza el disfrute de su sueldo completo de por vida
Pero ese regocijo quedó opacado ante la halagadora noticia difundida por la vocería de la Asociación Dominicana de Profesores, ADP, el Ministerio de Educación y el propio Inabima, de que se había aprobado un incentivo para los maestros en ocasión de su retiro, escalonado en tres categorías, la más alta de 25 sueldos para los docentes que arribaran a la jubilación automática al cumplir 30 años de servicio.
Lamentablemente. este supuesto logro ha sido un fiasco. Sucede que la emisión de fondos que se hizo en el 2010 para cumplir con los nuevos jubilados con la ley modificada, se estatizaron en ese año, quedando pendientes los pagos para una parte de quienes fueron jubilados en el año 2010 y todos los que fueron jubilados en los años 2011 y 2012. Ningún vocero ha justificado las causas de incumplimiento de la modificada ley.
Por otra parte, el magisterio se ha informado, a través de los pocos beneficiarios del pago, de que no se trata de un incentivo en donación, sino de un préstamo que los retirados tienen que pagar, aunque en condiciones muy blandas. Nadie entiende por qué los gestores de esa iniciativa no informaron claramente la realidad. Aun así, los maestros han aceptado el préstamo, pero exigen que Inabima, el gobierno o quien sea, se ponga al día con el pago, cumpliendo con lo que su ley orgánica establece.
La ADP debería exigir la puesta al día en esos pagos y la aclaración al magisterio de que lo aprobado no fue un premio sino un préstamo en condiciones blandas.
Atentamente,
Lic. Santiago Martínez.
Santo Domingo.

