Los docentes
Señor director:
Por fin se impuso la sensatez, y el conflicto entre los maestros y el gobierno será manejado como debió ser desde el principio. Ahora dialogan, y esperamos un diálogo transparente, lo cual implica poner las cartas sobre la mesa. No pueden ser inflexibles los maestros, y menos las autoridades, sabedoras de que el 20% no les dará ni para costearse el pasaje.
Lo seguro para los educadores es el sueldo base, porque los incentivos son manejados por el Ministerio según su criterio, casi siempre privilegiando a los peledeístas. Abundan los maestros que aun evaluados carecen de esos incentivos. Es de triste recordación que en el primer gobierno del PLD, se los pusieron a los maestros nuevos y mucho nos disgustamos y protestamos los viejos, pero tuvimos que soportar la burla de los peledeistas.
Castigar a los estudiantes por los bajos salarios que devengan los maestros, a mi humilde entender es una insensatez. Lo mismo digo de la campaña mediática pagada por quienes evidenciaron ser pésimos estrategas en la mediación de conflictos educativos. Como en las demás aéreas, hay malos, regulares, buenos, muy buenos y excelentes maestros. Muchos fueron sacados pensionados o jubilados por politiqueros del sistema educativo y trabajan muy bien en colegios privados.
Al pasado ministro, su ego desbordado y su desprecio a los maestros le generaron un gran rechazo. Hoy luce muy preocupado por la educación y hasta hizo una fundación, pero pasó por el Ministerio y su logro fue un ascensor carísimo para su uso personal y, peor aún, hizo un gran lio con los libros de textos.
El Ministerio de Educación es muy complejo. Creo pertinente recomendar que soliciten a Educa la jornada del Manejo de Conflictos. Ahí hay maestras que aprenden y enseñan. Lo demostraron varios años atrás, cuando los maestros asistimos a la jornada aludida y lo aprendido los pusimos en práctica con los estudiantes y los resultados fueron muy buenos. Manteníamos a raya a los desbarata grupo y siembra cizaña, idénticos a los dedicados a bajarles la autoestima a los educadores, con el argumento de que el 4% es para la construcción de aulas. Es obvio que para esos teóricos el aspecto humano es irrelevante. Pero, a pesar de los pesares, la aspiración de las mayorías es que las negociaciones concluyan bien.
Atentamente,
Lic. Teresa Gómez.
Santo Domingo.
