Para que no se olvide
Señor director:
Muchas de las graves debilidades que exhibe la administración pública y que uno o dos meses atrás ocupaban las principales páginas de los medios escritos, han sido suplantadas por la poderosa influencia pagada que ejerce el gobierno sobre algunos de ellos y por la abrumadora campaña política que despliega a favor de sus candidatos a la presidencia y vicepresidencia.
Ahora, al final de la campaña, solo se escuchan las bondades que adornan la gestión de ocho años ininterrumpidos del Partido de la Liberación Dominicana, cual si fuese una administración perfecta donde nunca se han cometido desmanes o irregularidades de marca mayor.
Casos tan sonados e inauditos como el enriquecimiento ilícito de muchos funcionarios, viajes costosos al exterior, tráfico de influencia y el déficit fiscal que, en lo que va de año, sobrepasa los RD$40 mil millones, déficit de cuenta corriente, nominillas, operaciones de factoring a través del Banco de Reservas, alto desempleo.
Aumento de la deuda pública y el gasto cuasifiscal del Banco Central, aumento de la pobreza, largas horas de apagones, aumento del costo de la vida, criminalidad, narcotráfico, delincuencia e inseguridad, suspensión del acuerdo Stand By con el Fondo Monetario Internacional con el propósito de gastar sin control como hoy lo hacen para financiar la campaña de sus candidatos.
Y, como si lo anterior fuese poco, violación consuetudinaria de las leyes, tal el caso de la desaparición de los US$130 millones del contrato de préstamo de la Sun Land que nunca pasó por el Congreso Nacional, violaciones de las leyes: 340-06 de compras y contrataciones, y 5-07, que regula la administración financiera del Estado.
Incumplimiento de pago por RD$2,500 millones con la Refinería de Petróleo, deuda con generadoras de electricidad y proveedores del Estado, entre otros desmanes e incumplimiento.
Pero nada de esto es importante en el fragor de la campaña, debido al abuso de poder para tratar de imponerse una vez más, aunque la población clama por un cambio de partido en la administración de la cosa pública, votando el 20 de mayo por Hipólito Mejía.
El padre de la patria, Juan Pablo Duarte, diría hoy: Nunca me fue tan necesario como hoy el tener salud, corazón y juicio; hoy que hombres sin juicio y sin corazón conspiran contra la salud de la patria.
Atentamente,
Félix Santana García
Santo Domingo

