¿Seguridad?
Señor director:
En cuanto a la seguridad ciudadana, es inevitable preguntar quién está cuidando a uno y en si son confiables quienes dan las credenciales a quienes, se supone, deben cuidar a uno.
A eso le dicen seguridad ciudadana, y uno solo tiene tiempo de pensar en ella en el momento en que está viendo las noticias, y te presentan reseñas de la Policía, del Ministerio Público, de los funcionarios que declaran que hay seguridad, y de muchas cosas.
En cuanto a la seguridad jurídica, se trata de cuidar a las grandes empresas multinacionales las oportunidades que han conseguido, que son muchas.
La seguridad jurídica para la gente común, como yo me considero ser, y de hecho soy, es que si algo te sucede tú deberás esperar que se te atienda y rogar que todo salga bien, porque puede ser que, aunque se haga tardíamente, las cosas no se resuelvan a tu favor.
En cuanto a seguridad social, es la seguridad de decirte que no hay, que tienes que buscar dinero si quieres cubrir los quebrantos que te traiga la vida.
A todo esto le llaman seguridad, o no sé si es una clase de sociología, la que, por cierto, mis profesores, casi todos, se niegan a darme.
Atentamente,
Rafael Arturo Sánchez.
Estudiante de sociología.
Feria del Libro
Señor director:
Yo sé que en este tiempo, todo el mundo habla de la Feria del Libro. Pero yo lo único que he tenido con la Feria es el entaponamiento de la avenida Máximo Gómez en momentos en que yo tengo que circular por ella.
Ese es un problema que se debe resolver, porque la avenida Máximo Gómez es una vía muy concurrida y muy necesaria.
A determinadas horas, se hace sencillamente imposible transitar por la Máximo Gómez.
Es cierto que uno viene a hablar cuando ya casi está terminando, pero, como hay otra versión de la Feria para el próximo año, hay que pensar mucho más en la gente, hay que pensar en que la Plaza de la Cultura está en medio de una zona habitada y con muchas oficinas cercanas.
No repudio la Feria del Libro ni su mensaje, pero pienso que las autoridades deben pensar más en la gente.
Atentamente,
Rafael Casado.
Santo Domingo.

