La Constitución
Señor director:
Nos dirigimos a usted a los fines de hacerle una aclaración pertinente al magnífico editorial de fecha 7 de enero del año en curso, referente a la conmemoración del Día del Poder Judicial.
En ese editorial se dice: » …. .la sociedad dominicana comprobará en los hechos, si el Constituyente ha obrado para debilitar a la Justicia o si las modificaciones garantizan un orden judicial más eficiente e invulnerable.
En ese sentido, queremos significar que, de conformidad a nuestra Carta Magna, el mecanismo institucional que se utiliza para reformar la Constitución es la Asamblea Revisora, donde los mismos legisladores son los que la» promueven directamente, mientras que una Constituyente se hace por consenso, con la participación de todas las fuerzas representativas de la sociedad.
Al ser los mismos legisladores que impulsan la reforma constitucional a través de una Asamblea Revisora, entonces éstos pasan a ser asambleístas no constituyentes en virtud de la conceptualización que establece la normativa constitucional.
Hasta ahora, solamente en nuestra vida republicana se utilizó este mecanismo de la Constituyente en el año 1962 durante el gobierno del extinto presidente Juan Bosch.
Atentamente
Ramón Miliano
Bienvenido Moisés Martínez
Santo Domingo
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Rosado Mateo
Señor director:
¿Por qué Rosado Mateo está rompiendo récords en el decomiso de drogas? Porque piensa que el narco es destruible. Porque es transparente e insobornable. Porque está comprometido con el futuro y con su país. Porque está demostrando que es rotundamente falso que vivimos en un narco-estado. Porque piensa en su familia y trabaja, en consecuencia, para liberar a todas las familias dominicanas de esta amenaza. Porque cree que las nuevas generaciones se merecen mejores horizontes que la tentación de las drogas.
Rosado Mateo está haciendo una gestión histórica, porque está haciendo el trabajo como debe de ser, con devoción, profesionalismo y fe rabiosa en su estrategia.
Y porque está decidido a seguir así, y con más ímpetu todavía, sin que le tiemble la entrepierna.
¡Felicidades, trinitario de primera!
Atentamente,
Juan Carlos García
Santo Domingo

