El problema energético
Señor director:
El problema eléctrico nacional viene de lejos. Nuestras fuentes de generación eléctrica son en más de un 70% en base a combustibles fósiles (hidrocarburos, petróleo y gas natural). Son obsoletas e ineficientes, pues sobrepasaron su vida útil, la mayoría, y las que no, son antieconómicas e inoperantes.
El verdadero problema no son los robos o falta de pagos del servicio eléctrico, lo es el alto costo de las viejas e inservibles plantas termoeléctricas y de gas. Hay que construir ya las tres hidroeléctricas en los Saltos de Guayacanes y Jicomé del PRYN (Proyecto de Riego Yaque del Norte). Están diseñadas desde 1978.
Deberían construirse, así como en los más de dos mil kilómetros de canales de todo el país, construir pequeñas hidroeléctricas (de 10 kw o más) para abastecer a las comunidades que están alrededor de los canales existentes (en sus caídas verticales, inclinadas y rápidas).
El servicio eléctrico nacional debe estar en manos de la CDEEE. El Estado es el mejor administrador del mismo. El neoliberalismo ha fracasado a nivel mundial, y en nuestro país también.
Las presas hidroeléctricas del PRYN producirán 35 mil Kw/h, suficiente para abastecer a unos 35 mil hogares, más o menos, 175 mil personas de la zona (Línea Noroeste).
El costo de energía hidroeléctrica ronda los US$0.03; el de las termoeléctricas y de gas ronda en nuestro país más de US$0.21.
Atentamente,
Ing. Américo Julio Peña
Santo Domingo
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Las comadronas
Señor director:
He visto en El Nacional y en otros diarios en los últimos días menciones a las comadronas, esas mujeres que hacen partos en las localidades rurales y en algunos sectores de la zona urbana. Y creo no estar planteando nada nuevo al recordar que en varios países hay experiencias de entrenamiento a esas mujeres para que atiendan las necesidades de ciertas comunidades. Eso desahoga un poco los hospitales de maternidad y también coloca a ciertas mujeres, sobre todo mujeres pobres, en mejores condiciones al momento de parir, pues pueden recibir una atención esmerada y profesional.
No todas las mujeres pueden parir en clínicas y muchas para llegar a un hospital tienen que recorrer grandes distancias en autobús.
Atentamente,
Nerys Sofía Perdomo
La Romana

