El dengue
Señor director:
Impresionado por las noticias sobre los estragos, incluso muertes de menores de la población más pobre, me dirigí al Colegio Médico Dominicano (CMD) para solicitarle designara un directivo que hablara a la teleaudiencia sobre el tema.
Lo requería para mi espacio dominical Vistas Públicas, que cumple 37 años en la pantalla chica. El CMD, que ya felizmente no mata enfermos con sus execrables huelgas por salario, designó con acierto a su vicepresidente, doctor Clemente Terrero, quien, para mayor satifacción mía, es infectólogo y el tema a tratar es el dengue, una infección.
Dijo que los hospitales públicos están completamente llenos por la afluencia de pacientes con dengue.
Los hospitales desbordan sus instalaciones debido a que son muchos los menores afectados por dengue que acuden con sus madres en una critica sobredemanda de atención. Y, más aún, las horas de espera aumentan el quebranto de los menores.
Añadió que, siendo esos menores de la clase mas pobre, se crea un agudo problema social de salud.
Explicó que el problema se agrava porque la atención que reciben los pacientes en los hospitales públicos no es la mas apropiada, ni mucho menos, debido al bajo presupuesto.
Terrero ejerce en el hospital Robert Reid Cabral. Dada su condicion de Especialista Infectólogo, explicó que hasta cierto punto es difícil diferenciar en el diagnóstico el dengue por sus síntomas de fiebre, dolor de cabeza, dolor de ojos y de los huesos. Pero lo más caracteristico es la fiebre en el paciente.
Y por esa dificultad de diagnóstico, por síntomas comunes a otras enfermedades, es necesario insistir en la urgencia de que las madres lleven sus hijos a los hospitales apenas aparezca un sintoma.
En otro orden, el vicepresidente del CMD explicó que un grupo de médicos llevaron a la Asamblea de la organización la necesidad de una estrategia de inteligencia para continuar con una lucha mas eficaz a favor del aumento de salarios de los galenos que trabajan en los hospitales públicos porque los médicos estudian mucho, durante largos años, con la esperanza de no vivir como pobres.
La nueva estrategia ha consistido en abandonar las huelgas en los hospitales porque perjudicaban a la clase mas pobre de la población.
Atentamente,
Francisco Dorta-Duque
Santo Domingo

