La soberanía
Señor director:
La veda a los productos avícolas dominicanos en Haití, hay que verla en el marco del interés económico. El crecimiento de cierto tipo de negocios en Haití, está en el fondo de esa cuestión, y eso hay que verlo, pues, no como una salida del pueblo haitiano sino como la acción de intereses económicos ante los cuales, el presidente Michel Martelly está arrodillado.
Martelly, quien en su momento fue elogiado por articulistas dominicanos entre quienes se encuentra Chiqui Vicioso, colaboradora de este diario, parece poder hacer muy poco en lo que se refiere a la acción de estos grupos.
Son causas de fondo que no podemos desconocer. En Haití, la inversión ha crecido estimulada por recursos no limpios, y no tienen que ser transparentes las acciones de quienes impusieron la veda a los productos de la industria avícola nacional.
El desempleo, la pobreza y el mantenimiento por tanto tiempo de una situación en la cual los agricultores parecen atados de pies y manos, son factores que inciden en el hecho de que, en Haití, quien tiene el capital pueda ser dueño de todo.
Parece una contradicción, pero es una realidad. Martelly está atado de pies y manos. No tiene control ni de su escolta, que es, en gran parte, extranjera. En Haití nada se podía inventar que no fuera salir a buscar la forma de sobrevivir. Hoy, parece que mucha gente encuentra salida invirtiendo allá, pero la incertidumbre es grande.
Es obvio que hay empresas y personas en Haití que se benefician de la ilegalidad del comercio, porque pueden colocar ahora sus productos con menos problemas, y porque pueden sacar enormes beneficios con la exclusividad y la facultad de especular con los productos que proceden de República Dominicana.
A la larga, el presidente Martelly va a pagar el costo político, porque se hace evidente que él no puede hacer casi nada. Y los especuladores se echarán en sus bolsillos el dinero como si de muy buena manera lo hubiesen obtenido.
La República Dominicana tiene que prepararse para poner la nota de la transparencia. Buscar nuevos mercados, ensanchar el mercado interno a partir del pago de mejores salarios, y estimular a los pequeños y medianos productores a que produzcan para el mercado interno, el sector turístico y la exportación.
Atentamente,
Elsa Rosario.
Socióloga.
