Juventud y Justicia
Señor director:
Hace dos meses, la ciudad de Santiago fue estremecida con el escándalo de un supuesto fraude orquestado contra la Dirección General de Aduanas, sobre todo por el hecho de que los involucrados son jóvenes cuya acusación principal es el contrabando de armas y dólares. En estos momentos los imputados se encuentran en sus hogares, bajo la llamada garantía económica, como señala nuestra normativa procesal penal, cuyo requisito fundamental es que no exista peligro de fuga.
Este acontecimiento nos lleva a reflexiones. El Ministerio Público no tiene pruebas ciertas sobre la responsabilidad penal de los jóvenes imputados. Quizás olvida que la nueva normativa procesal lleva al juez a actuar por el pedimento de las partes.
Para los que tienen poca memoria histórica, a finales de 1933 y durante el primer semestre de 1934, en Santiago de los caballeros, jurisdicción del Distrito Judicial de Santiago, se asociaron varios jóvenes con el objeto de cometer crímenes en contra de personas y propiedades.
La única diferencia es que la Justicia de entonces, hizo preso a los autores y los entregó a los tribunales. Hoy no tenemos claro qué pasó.
Hacemos estas reflexiones, debido a que estas acciones ponen en juego los cimientos mismos de nuestra sociedad.
Es sumamente lamentable que con el código de entonces, durante el régimen de Rafael Leonidas Trujillo se pudiera hacer una sana administración de justicia.
Hoy en día, con una nueva normativa procesal penal que exige más de parte de nuestros actores, caemos en un vía crucis procesal, lo que demuestra la debilidad de nuestras instituciones.
El deber de la sociedad es clamar por una Justicia digna, cuya misión es dar a cada cual lo que le corresponde, pues si bien es cierto que le incumbe al representante de la sociedad destruir el principal principio fundamental que es la presunción de inocencia, no menos cierto es que dicho auxiliar de Justicia tiene un compromiso con la sociedad.
Es por ello que apelamos a la conciencia de toda la sociedad, ya que los malos ejemplos que estamos dando a nuestra juventud, la conducen al inmediatismo, obviando. por ende profundizar en el conocimiento de nuestra cultura y su fortalecimiento en el aspecto de la educación y el trabajo.
Atentamente,
Giovanni Morillo
Santo Domingo

