Plazas de San Juan
Señor director:
En su edición del pasado 15 de julio, el periódico El Nacional publicó un reportaje realizado por el periodista José Rafael Sosa sobre las estatuas y bustos que, últimamente, la alcaldesa Hanoi Sánchez ha levantado en San Juan de la Maguana.
Se trata de bustos y estatuas dedicados a recordar los aportes culturales, políticos y sociales que hicieron a la sociedad personajes de la provincia y de otras latitudes geográficas.
Así, por ejemplo, el viajero que llega a San Juan encontrará, entre otros, un monumento a la memoria del indio Caonabo, de la reina Anacaona, del coronel Caamaño, del profesor Juan Bosch, del periodista Orlando Martínez y últimamente la del sacerdote Thomas F. Reilly.
Con relación a este último -Reilly-, el periodista destaca su oposición al tirano Trujillo, posición que le valió un ataque despiadado a la casa curial y su posterior apresamiento.
Es válido aclarar que esa posición de ese sacerdote se produce a partir de que la cúpula de la Iglesia Católica pone a circular la carta pastoral para ser leída en las homilías de esa congregación religiosa y como miembro de la misma, Reilly se une al clamor de su hermandad, de modo que esto lo hace tener una visión contraria al régimen dictatorial y lo convierte, en ese momento, en un antitrujillista coyuntural, circunstancial, no por convicción. ¿Y si esa comunicación no hubiese llegado a los templos católicos?
Sin embargo, al comunicador Sosa parece que se le olvidó equilibrar la balanza de los hechos que la historia registra con relación al ex capellán del Ejército de Los Estados Unidos de América, Thomas F. Reilly en el sentido de que ese sacerdote, junto a los demás jerarcas de la Iglesia Católica y en contubernio con los gorilas militares de entonces, conspiró para que se produzca el derrocamiento del profesor Juan Bosch, haciéndole «uno de los peores daños a la democracia dominicana».
No obstante eso, hoy la alcaldesa, Hanoi Sánchez, de San Juan de la Maguana por el Partido de la Liberación Dominicana -PLD-, fundado por Bosch, le rinde un gran homenaje a uno de los conspiradores del derrocamiento de un gobierno honesto y democrático. ¡Qué paradoja! ¡Qué desfachatez!
Atentamente,
José Medina Fleury
Santo Domingo

