Payano se despide
Señor director:
Quiero expresarle mi profundo agradecimiento por el apoyo brindado durante nuestra gestión como ministro de Deportes durante 8 años consecutivos. El apoyo recibido desde su medio con la difusión de nuestras actividades y asistencia a nuestros actos contribuyeron significativamente con nuestra gestión.
Esperamos seguir contando con su colaboración desde cualquier lugar o estamento donde nos encontremos y que la amistad que hemos desarrollado durante este tiempo se mantenga con la misma admiración y respeto de estos años.
Le reitero mi eterno agradecimiento, deseándole éxitos en todos sus proyectos.
Muy atentamente,
Felipe Payano
Ministro de Deportes
¿Quién nos protege?
Señor director:
Alguien debe haber que, de manera efectiva y sin politiquería, proteja a los consumidores dominicanos. Sucede que estamos sin saber a qué echarle mano en un supermercado o en un mercado.
Los productos del agro no son confiables debido a los pesticidas y a ciertos productos que sirven como abono, las carnes tienen el problema de que uno no sabe cómo son criados los animales, con qué tipo de hormonas, con cuáles sustancias. De los productos industriales, uno teme por la poca eficiencia de los controles de calidad.
Uno no sabe con qué se va a alimentar que no haga algún mal efecto o produzca cáncer, que no llene a uno de parásitos o no cause alguna enfermedad de esas que nadie quiere contraer.
No digo que esté mal que la directora de ProConsumidor informe lo que está ocurriendo con el salami y otros embutidos, pero pienso que debió informar si hay algunas marcas libres de esos males y decir, sin temor, cuáles son las que hacen daño.
Es innegable el aporte de la señora Altagracia Paulino, pero hay que entender que no está a su alcance hacer todo lo que se necesita hacer para que el consumidor dominicano sea, además de consumidor, un ciudadano con derechos reconocidos.
No quisiera que el escándalo con los embutidos fuera como otros, que comienzan y terminan, y luego todo sigue igual. Debemos sacar lecciones, y, sobre todo, quedar mejor protegidos.
Atentamente,
Luisa Castellanos
Santo Domingo

