El salami
Señor director:
La percepción al nivel internacional es penosa para el Estado fallido dominicano. ¿Cómo es posible jurídicamente que las marcas de salami que un organismo gubernamental ha detectado que tienen de todo menos alimento, sigan disponibles en el mercado nacional? Según el Listín Diario, el 97% de las 258 unidades analizadas contienen un porcentaje muy pequeño de carne y elementos nutritivos. Además, se localizó un 15% de coliformes fecales en las unidades de salami.
¿Cómo es posible que productos tan contaminados sigan vendiéndose, cuando en el mismo estudio se encontró que se utiliza 12% de levaduras y nitrato de sodio en la producción de salami?
¿Entonces, nuestro gobierno existe para que sus funcionarios vivan de los contribuyentes y joder al pueblo castrado dominicano?
Esta situación solo se presta para que los inspectores chantajeen a los productores de salami y les exijan dinero para hacerse de la vista gorda.
Atentamente,
Lic. Ricardo Tejeda Guerrero
Santo Domingo
Recursos humanos
Señor director:
He estado realizando cursos de administración de recursos humanos, y he llegado a la conclusión de que lo que hace falta en el país es que las empresas valoren en mayor medida a sus empleados y a las personas que, por una u otra razón, les brindan servicios.
Cuando las empresas estimulan al personal que les sirve, este personal se ocupa de ser cada vez mejor y de fortalecer su formación en diferentes áreas.
El pago de un salario decente es importante, pero más importante todavía es que los trabajadores se sientan apreciados y que los encargados de recursos humanos tengan a bien darse cuenta de que el personal de su empresa necesita ganar dinero, pero la empresa funciona gracias al trabajo de ellos.
No soy encargada de recursos humanos en alguna empresa, pero el trabajo junto a colegas psicólogos y junto a administradores del sector turístico, me llevan a pensar que mientras más estimulado está el personal, es mejor el servicio que brinda.
En el área turística, la experiencia es que el descontento de los empleados se refleja en la calidad de la atención a los clientes, un aspecto que todos tomamos muy en cuenta.
Atentamente,
Lic. Rafaela María Sánchez
Santo Domingo

