No a la impunidad
Señor director:
El 22 de octubre, estaba mirando en el televisor el programa A Quien Madruga , y coincido con la indignación de Altagracia Salazar, quien, junto a Eric Mendoza, dirige ese programa. Fue por la llamada de una oyente para congraciarse con el legislador que violó la ley, embarazando a una menor que lo acosó. Parece que esa señora y quienes arremeten contra esa jovencita, no fueron adolescentes e ignoran que en esa etapa a varones y hembras se les alborotan las hormonas. Y, mayormente las jóvenes, son presas fáciles de libidinosos que pueden ser sus padres y hasta sus abuelos.
Y es verdad que algunas jovencitas desacatadas se les brindan a los adultos, pero es un axioma que éstos también las acosan, y les salen por doquier ofreciéndoles villas y castillas hasta que logran engañarlas.
Como esos acosadores casi siempre tienen familias, si salen embarazadas se rompe el idilio, y, de ahí en adelante, las jovencitas pasan las de Caín, sólo que muchos de estos casos no se airean en la picota pública, como ocurrió con el de Yuilmi Peguero y el diputado Julio Romero, quien a muchos nos ha dejado atónito con su burda catarsis, máxime luego de anexar a su currículo de diputado, el de hombre honorable, abogado y mercadólogo.
Quizás sea bueno en esto ultimo, pero es pésimo legislador y abogado, porque exhibe un indelicado comportamiento con una mujer. Además, otras lo acusan de hechos parecidos e igualmente bochornosos.
Si esa jovencita embarazada por el diputado Romero se hubiera callado, su hijo fuera un huérfano de padre vivo como otros que hay en este país, por irresponsabilidad de los machos con apariencia de hombres.
Estos machos riegan muchachos para que los críen las madres, la caridad pública o los lancen a las calles.
De este escándalo, las jovencitas pueden aprender cuán vulnerable es la mujer en esta sociedad machista; a cuidarse de los mueluses jóvenes y viejos, y sus corifeos, clones de Martín Garata, personaje de alto rango que le gusta mucho el mango, porque es una fruta grata, pero treparse en la mata y verse en el cohollitos, eso no va con él.
Octubre es el Mes de la Familia, y ha sido también un mes de grandes escándalos.
Atentamente,
Lic. Teresa Gómez
Santo Domingo
