Opinión

Cartas de los lectores

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Enfoque semanal

Señor director:

El pasado viernes rindió la jornada de la vida la distinguida dama doña Orfelina Jiménez viuda De Camps, a la edad de 84 anos, víctima de complicaciones de la diabetes que padecía desde hacía anos, y por la cual incluso llegó a recibir tratamiento especializado en prestigiosos centros de salud de los Estados Unidos.

Doña Orfelina, educadora por vocación, estuvo casada con don Miguel Ángel De Camps Cortés, uno de los fundadores del Partido Revolucionario Dominicano, en 1961, en su natal Cotuí, ya fallecido, y entre su numerosa descendencia se encuentra el licenciado Hatuey De Camps Jiménez, ex alto dirigente de la misma organización, de la cual llegó a ser  secretario general, y fundador del Partido Revolucionario Social Demócrata, entidad esta última que ahora realiza sus primeros pininos en el difícil mundo de la política criolla.

A la dama fallecida Ie sobreviven también sus hijos Miguel Antonio, Víctor, Luis, Bienvenida Elizabeth, Nancy, Ana Herminia y Libertad De Camps Jiménez.

En la capilla La Paz, de la funeraria Blandino, donde fueron velados los restos de doña Orfelina, hasta su sepelio la misma tarde del viernes en el cementerio Cristo Redentor, se dieron cita políticos, empresarios, funcionarios, legisladores y otros representativos de nuestro mundo social y político, encabezados por el Presidente de la República, doctor Leonel Fernández, quien opinó que hemos perdido a la madre de un destacado dirigente político de muchos anos, de manera que el país siente su partida, palabras que hacemos nuestras al extender el más sentido pésame a su distinguida familia.

Al licenciado De Camps Jiménez me ha unido siempre una gran amistad, pese a nuestras militancias políticas opuestas, y en numerosas oportunidades lo hemos tenido como invitado en nuestro programa de televisión Enfoque Semanal, donde su agudo sentido del humor y su certera visión, han concitado siempre gran interés.

Por ello fuimos a la funeraria a cumplir con un deber hacia el amigo fraterno, y compartir la pena con los hijos y nietos de doña Orfelina, porque la muerte de la madre deja un hueco en el corazón de sus descendientes que nada lo llena. Yo mismo  lo experimente al morir mi madre María Whisky de Jerez, hace  algunos años.

Y hasta el próximo domingo, con más Jerez y más Whisky.

Atentamente,

Julio  César Jerez Whisky

Santo Domingo

El Nacional

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