En un país, donde se afirma que la sociedad ha perdido la capacidad de asombro, continúan sucediéndose algunos hechos que rebaten esa posibilidad, como son las últimas declaraciones de Leonel Fernández tratando de guardar distancia del desastre que constituye el hoyo fiscal en la economía dominicana.
Pretender compartir las culpas del déficit monetario con cálculos aritméticos, no logrará ocultar el despilfarro de los recursos públicos durante los últimos ocho años de dictadura institucional y manipulación política.
Desde todas las instancias del poder no sólo se ha abusado, sino que además se le ha mentido al país, para ocultar todos los tejemanejes de mafias organizadas entronizadas en el Estado para desfalcarlo.
Sin embargo, como el cadáver lanzado de prisa a las profundas aguas de un río para no dejar rastro del crimen, toda la verdad sobre lo acontecido en la administración leonelista ganará la superficie.
El pueblo desea que el déficit acumulado de un 8% del Producto Interno Bruto (PIB), equivalente a 178 mil millones de pesos, sea reparado con los recursos sustraído al Estado, que es un crimen contra el país.
Los movimientos sociales, organizaciones políticas opositoras y la sociedad civil en su conjunto han iniciado la resistencia a las medidas impositivas que pretende aprobar compulsivamente el gobierno.
Y como bola de nieve irá creciendo el rechazo a esa reforma fiscal, que sin lugar a dudas elevaría el costo de la vida de un 15 a un 20 por ciento, en un país donde más de la mitad de la población vive en la pobreza.
Danilo Medina no debe cargar sobre la espalda de los que menos tienen, la crisis causada por la abusiva administración de Leonel Fernández, mientras éste y su grupo disfrutan de absoluta impunidad.

