Bajo toda sospecha
Cuando el cine se hacía por amor al séptimo arte, pudimos ver un film de particular excelencia: Investigación de un ciudadano libre de toda sospecha (1970), dirigido por Elio Petri y protagonizado por Gean María Volonte y Florinda Bolkan.
La trama del film, entre otros reconocimientos, obtuvo el Oscar a la mejor película extranjera, partía de un jefe de policía que había asesinado a su amante y él mismo dirigía las pesquisas para detener al homicida.
He rememorado el título y la trama, porque al parecer en la realidad dominicana todos somos vigilados por ser ciudadanos bajo toda sospecha. En primerísimo lugar, a los que opinan sobre el acontecer político o de alguna manera están vinculados a los medios de comunicación.
Hay unos/as analistas de inteligencia, al servicio de agencias de seguridad nacional y extranjera, que someten a un particular estudio las opiniones de ciertos columnistas o comentaristas de los medios de comunicación, para atar cabos aquí y allá y sacar conclusiones en esos organismos.
Eso está muy bien, incluso los creo merecedores del reconocimiento colectivo por su tenacidad en un trabajo al que le dedican mucho esfuerzo, coronado de una inusual vocación y excepcional motivación.
Lo reprochable, son las chapucerías instrumentadas contra algunos ciudadanos bajo toda sospecha, dejando rastros de sus labores, apartadas una que otras veces de la ética y aprovechándose para hacer algunas bellaquerías.
Esos/as intocables han incrementado las incursiones de hackers, para cargar con los archivos de las PC de algunos sujetos analizados, acción que no deja de ser una violación a las leyes. Y de carambola, hostigamiento y vigilancia demostrativa para intimidar. ¡Mister: Good appetite!
