La aplastante derrota al gobierno que encabeza el presidente Danilo Medina en las elecciones del Colegio Médico Dominicano (CMD) debe servirle de lección y no insistir en su odiosa injerencia en los asuntos internos de gremios, sindicatos, colegios de profesionales, entre otras entidades liberales.
El doctor Wilson Roa, pese a las intimidaciones de los funcionarios del sector salud y dirigentes políticos oficialistas contra los médicos, ha ganado las elecciones con un 70% de los votos.
Con esa victoria se ha honrado la memoria de los doctores Julio Lyón, Heriberto de Castro, Francisco Henríquez y Carvajal, Pedro Delgado, José Brenes Ruiz, Pedro Garrido, Rodolfo Coiscou y Manuel Urraca.
Ellos, junto a los doctores Pantaleón Castillo, Leopoldo B. Pou, Rafael Alardo, José R. Luna, Abraham Santamaría, y los venezolanos Manuel Durán Bracho y Santiago Ponce, fundaron en 1891 la Asociación Médica Dominicana.
Los doctores Salvador B. Gautier, Agustín Rodríguez Cabral, Darío Contreras, Fernando Batlle, Heriberto Valdez acompañaron en esos esfuerzos, que hoy se reafirman con el triunfo de la cordura y la decencia.
El Gobierno y los dirigentes del PLD no entienden que los médicos se colegiaron el 19 de febrero de 2003, mediante la Ley 68-03, con derechos internos libérrimos, con autonomía y personería jurídica.
Es un esfuerzo inútil tratar de torcer el curso de una entidad centenaria, que como AMD siempre fue firme en sus propósitos y ahora como CMD recoge su historia.

