La unificación del mando del sector eléctrico a través del decreto 923-09, fue definido por el vicepresidente ejecutivo de esa entidad, licenciado Celso Marranzini, como un paso de importancia capital para ejecutar los planes de rehabilitación, reingeniería, aumento de los cobros, combate al fraude y captación de nuevas inversiones para la generación.
Marranzini dijo que por ello, el grupo de empresas, puede ponerse metas concretas, como es llevar el cobro de facturas por parte de las empresas distribuidoras a los cinco mil millones de pesos mensuales para junio de este año.
Al 31 de diciembre pasado, las tres empresas distribuidoras habían logrado elevar los cobros hasta cuatro mil millones de pesos.
Opinó que si se logran cobrar los cinco mil millones de pesos mensuales, con el subsidio del gobierno, las empresas eléctricas estatales podrían cumplir con los compromisos con las generadoras y asumir parte del gasto corriente y de inversiones que reclama el plan estratégico que ejecuta.
El vicepresidente ejecutivo de la CDEEE habló en esos términos al participar como invitado al almuerzo de los medios de comunicación del Grupo Corripio, acompañado de Alejandro Fernández, director financiero; George Reynoso, asesor técnico y José Campusano, director de comunicaciones.
Marranzini dijo que la ejecución del plan estratégico requiere de por lo menos una inversión de 100 millones de dólares al año por parte de las empresas distribuidoras.
Una parte de esos recursos se utilizarían en la colocación de redes con cables blindados, que no pueden ser violados y la instalación de medidores digitales a todos los usuarios que consuman más de 400 kilos al mes.
La instalación de esos medidores, además de que reducirá en forma considerable el robo de energía, reducirá los costos operativos, ya que no será necesaria la lectura nanual de contadores y para cortar y reinstalar el servicio, no será necesaria una brigada, debido a que esto se hará en forma electrónica, como ocurre con el servicio de teléfono y cable, explicó.
El vicepresidente de la CDEEE dijo que es notorio el proceso de recuperación que están teniendo las empresas distribuidoras, lo que se manifestó en el mes de diciembre, en el aumento de los cobros en forma conjunta a cuatro mil millones de pesos, lo cual se dio pese a que las agencias del Gobierno no cortables o sea, a las que no se les puede suspender el servicio, como Salud, Educación, Fuerzas Armadas, Presidencia de la República, etc., no pagaron los 600 millones de pesos que adeudan.
Marranzini dijo que todas las empresas que forman parte del grupo, tienen problemas, que deberán ir resolviéndose en el mediano plazo, por ello, el plan de trabajo se diseñó a cinco años.
El funcionario reconoció que el efecto Celso, o sea, el impacto de su nombramiento al frente de la CDEEE, reforzado por el decreto que lo nombra jefe supremo del grupo de empresas eléctricas estatales, ha sido positivo por ser un factor de recuperación de la confianza.
Esa recuperación de la confianza, no es sólo por parte de los usuarios, que siente que ahora se les trata como un cliente, sino también por parte de los inversionistas, dijo.
Afirmó que a su llegada a la CDEEE en agosto pasado, la Refinería Dominicana de Petróleos (Refidomsa) le tenía el crédito cerrado a esa empresa, el cual fue abierto casi de inmediato.
En el caso de los generadores, éstos modificaron de inmediato su actitud de no colaboración y se lograron acuerdos de pago, que han permitido una drástica reducción de los apagones financieros.
Citó también que tras siete años sin que se produjeran inversiones de alto volumen en el sector generación, sin hablar de los proyectos nuevos, como la instalación de las plantas de gas en Manzanillo, las empresas establecidas en el país, comenzaron a sacar de las gavetas proyectos que estaban congelados por la falta de confianza.
Por ello Marranzini se mostró optimista no sólo de que se aumentarán los cobros por parte de las distribuidoras, lo que es vital, sino también que se produzcan nuevas e importantes inversiones en generación.
El efecto Celso
Marranzini reconoció que su nombramiento en la CDEEE ha sido un factor de retorno de la confianza al sector, lo que se expresa no sólo en la mejora del trato a los usuarios, sino que la situación financiera mejoró y recuperó su capacidad de crédito antes sus suplidores.

