Las centrales sindicales no aceptarán un aumento al salario mínimo por debajo de 20 por ciento, mientas los empresarios calificaron de absurda esas posición porque ese monto las empresas ni el país lo resistirían.
Las declaraciones este miércoles de Rafael Abreu (Pepe), vocero de los grupos sindicales, y Jaime González, presidente de la Confederación Patronal (Copardom), arrojan que el tranque entre ambos sectores seguiría por no arribar acuerdos.
Abreu dijo que no aceptarán 15% de alza salarial, monto que dijo presentarían hoy los empresarios en la reunión del Comité Nacional de Salarios.
González, estimó ilógico las pretensiones de los sindicalistas de un alza salarial de un 20% cuando la inflación de los últimos dos años alcanza el 12%.
El presidente del Consejo Nacional de la Unidad Sindical, dijo que estaríamos en condiciones de negociar el salario mínimo, pero no mejor al 20%. El incremento más allá de ese monto los discutiríamos fuera del Comité de Salarios, así como la revisión anual de los salarios, y la unificación de los 16 mínimos existentes en el sector privado.
Ayer, el ministro de Trabajo, Max Puig, por separado, se reunió, con los representantes de los trabajadores y empresarios a quienes pidió asistir al Comité de Salarios y que arribaran a acuerdos.
González dijo que en el sector empresarial ayer determinó no fijar monto para ofertar a los sindicalistas para no poner una camisa de fuerza en las negociaciones.
No estamos de acuerdo con esa posición pues el país no lo aguanta, No sólo las empresas, sino el país no soporta un aumento salarial por encima del 20%. Si tienes una inflación que anda por el 12%, tú no puedes hablar de un aumento de 20%, dijo.
Enfatizó que respeta el planteamiento y la posición de los sindicalistas, pero que a nivel del país estimó que no es lo más sensato y más en un momento de crisis como el actual. Lamento que el sector sindical asuma esa posición que hace daño absolutamente al trabajador que no ve definida esta situación salarial, porque con una inflación de un 12%, hablar de un incremento de un 20%, no tiene ni sentido, expresó.
Recalcó que tiene el mandato de sólo discutir en el Comité de Salarios el incremento al mínimo, como lo establece la ley, y que un alza por encima de ese monto lo determinen las empresas según su capacidad.
Nosotros sólo vamos a debatir el salario mínimo, pues un aumento salarial desproporcionado significaría para las empresas, sobre todo para las pequeñas, una situación difícil que puede llevarlas incluso a desaparecer, señaló González.
UN APUNTE
Hasta los RD$50 mil
Rafael Abreu (Pepe) del CNUS, sostuvo que el alza salarial más allá del mínimo, hasta los $50 mil, es sagrado para las centrales sindicales, pero ese monto en un pecado para los empresarios que les huyen como el diablo a la cruz.

