El deseo del cubano Yoenis Céspedes de jugar en las Grandes Ligas lo ha llevado de su país a la República Dominicana el verano pasado, a batallar en la liga invernal, a ser declarado como agente libre hace varios días y esta semana a Miami para reunirse con los directivos de los Marlins.
Céspedes no necesita pasar por nada más. Si recibe un contrato justo — y todo parece indicar que así sucederá, teniendo en cuenta la agresividad de los Marlins en esta temporada muerta y su gran deseo de adquirir al potencial jardinero de cinco herramientas — Miami sería el lugar perfecto. En realidad, Miami sería el único lugar donde encajaría.
El toletero, que puede llegar a un acuerdo con cualquier equipo de Grandes Ligas pero no puede firmar un contrato hasta que reciba el visto bueno del gobierno estadounidense, parecía que pensaba lo mismo durante su visita al estadio de los Marlins.
En el aeropuerto, según el diario South Florida Sun-Sentinel, el guardabosque dijo: «Sería bueno jugar en Miami. Aquí hay bastantes cubanos que me apoyarían. Espero que pueda jugar con los Marlins».
En el estadio, según el periódico Palm Beach Post, Céspedes manifestó: «He visto los jugadores que el equipo firmó recientemente y pienso que este club puede ser un contendiente para la Serie Mundial».
Varios conjuntos ya están interesados en el cubano, y se espera que otros más se agreguen a la lista. Pero ya que jugarán en un nuevo estadio, tienen las piezas para ganar ahora mismo y están en una ciudad llena de sus compatriotas.

