Santo Domingo.- España ha sido un fuerte crítico de la agresión contra Irán, lanzada por Estados Unidos e Israel, el 28 de febrero de este año, en la actual fase del conflicto en Medio Oriente.
España es miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, conocida como la OTAN, pero se ha negado a prestar sus bases militares para que Estados Unidos e Israel ataquen a Irán.
El presidente español, Pedro Sánchez, también ha criticado a Israel “por el genocidio cometido contra el pueblo palestino”.
España controla las ciudades Ceuta y Melilla, que hacen frontera con Marruecos, las cuales son reclamadas por la nación africana.
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Israel y Estados Unidos podrían apoyar posibles acciones de Marruecos para recuperar ambas ciudades, y así castigar a España por su “negativa a cooperar con la guerra contra Irán”.
El gobierno de Sánchez debe estar atento ante posibles actos que pueda llevar a cabo Marruecos, para intentar hacerse con el control de ambas urbes, que, aunque están ubicadas en África, son parte de España.
De acuerdo a expertos en geopolítica, los marroquíes podrían infiltrar grupos armados para tratar de crear el caos en ambas urbes, con el apoyo de Washington y Tel-Aviv.

