Hoy debería continuar escribiendo sobre la supuesta importación de maestros, a un país en plena austeridad, donde difícilmente se cubra el cuatro por ciento asignado a la educación; pero la última ejecución (de la Policía ) de Cacón, un delincuente que se iba a entregar, me obliga a hacer un alto, hastiada como estoy de que todos los días el periódico reporte la muerte de un joven a quien la pobreza, y/o falta de oportunidades, condujo al robo.
Lo que molesta es el asalto a la inteligencia, en este país donde se aplica la pena de muerte y la tortura de manera pública, sin que se nos ponga en la lista de los países con el peor record en la violación a los derechos humanos, y donde tenemos que aguantar que a Cuba se la viva acusando en todos los foros, por tener a 75 presos políticos registrados. ¡vaya!, habrá que hacerse una lobotomía para poder sobrevivir psíquicamente en esta nación.
Y que conste, que la indignación frente al desperdicio de vida de los jóvenes pobres no impide que reconozca cuando la Policía cumple con su deber, como cuando arrestó al grupo que asesinó a miembros de la familia Vicioso Batista, mis parientes. Es que hay una línea bastante fina entre el cumplimiento del deber, y el racismo y el clasismo de una fuerza de muchachos, Los Topos, que son psicópatas. Psicópata es todo aquel que no resiste que otro no reconozca su poder, ya sea frente a una orden, o corriendo de su arbitrariedad. Ello le enfurece y entonces pierde la cordura y la compostura y le sale la violencia y patea y mata, posiblemente porque proviene de familias autoritarias, o porque eso aprendió en esta sociedad, de maleantes a todos los niveles.
¿Qué tiene esto que ver con Chávez?
Es que en medio de esta matanza cotidiana, y ahora que Hugo se debate entre la vida y la muerte, oro por todos los Chávez de la Tierra, esos que se solidarizan con los condenados de la tierra y a quien el cantautor Gino, en sus conversaciones populares, describe en sus canciones:
NOSOTROS SOMOS LOS POBRES, NOSOTROS SOMOS CHÁVEZ.
SOMOS PARA LOS PODEROSOS
CHUSMA, TURBA, LUMPEN, MALANDROS
ZARRAPASTROSOS, BORRACHOS, VAGOS Y FLOJOS
LOS SARNOSOS, LOS CACHIFAS, LOS MACACOS
EL PERRAJE, NOSOTROS SOMOS
CHAVISTAS, NOSOTROS SOMOS LA CALLE.
Pena que esta conciencia social, que aquí podría desarrollarse entre la juventud marginal, devolviéndole un sentido de autoestima y de propósito en la vida, se corrompa con el narcotráfico, porque un joven endrogado en un desperdicio de posibilidades de cambio, (estudiar la historia de los barrios negros en USA), hasta que Chávez se multiplique en estos lares.

