Opinión

Chávez y Balaguer

Chávez y Balaguer

Contábamos a 4 de diciembre del año 1998, era viernes y gobernaba la Republica Dominicana Leonel Antonio Fernández Reyna, por el voto popular del 16 de mayo del 1996 (que no fue suficiente en primera vuelta),  y porque Joaquín Balaguer tomó la decisión de respaldarlo el 30 de junio del mismo año.

Ese día, a menos de 48 horas de la celebración de las Elecciones Presidenciales en la querida República de Venezuela, estaba todo listo para que quien esto escribe viajara a ese país en calidad de “observador” de la Organización Demócrata Cristiana de América ODCA, de la cual era Vicepresidente y en mi condición de Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Reformista Social Cristiano, PRSC.

Al despedirme del doctor Balaguer en su habitación en la avenida Máximo Gómez 25, parte atrás, y al recibir sus instrucciones, partí hacia el aeropuerto pensando y planificando con preocupación la manera de cumplir a rajatabla la encomienda del Presidente, quien me pidió insistentemente el recabar las opiniones que tenían del Candidato Hugo Chávez tanto el Presidente de la Republica de Venezuela Rafael Caldera como el Ex Presidente de ese país Luis Herrera Campins, ambos amigos entrañables del viejo y también amigos míos, pero en mi caso únicamente por aquella categoría histórica denominada “carambola política”.

El doctor Joaquín Balaguer quería tener de primera mano la opinión de los dos Presidentes acerca de Hugo Chávez Frías, y acerca del futuro de Venezuela.-

En Maiquetía, fui recibido por mi homologo Jose (Pepe) Rodriguez Iturbe, quien me traslado a La Casona , que es la mansión Presidencial de Venezuela donde el Presidente Rafael Caldera me recibió sentado en un banco de la hermosa  Capilla que allí existe.  Conversamos un largo rato cuatro personas: el Presidente, su hijo Andrés Caldera Pietri, quien era el Ministro de la Presidencia del Gobierno de su padre, Pepe y yo.- Le comunique la inquietud del Dr. Balaguer, y Caldera me hablo de Hugo Chávez Frías.

Esa noche, más cómodo y menos protocolar, me senté a cenar en la cálida terraza donde el Presidente Herrera Campins veía por televisión los juegos de beisbol en la quinta “ La Herrereña ”, como se denomina a la residencia familiar del Presidente Herrera Campins y con ese inolvidable caballero de la política, y junto a su adorable esposa doña Betty, pude abordar el tema de las Elecciones Presidenciales y trate de cumplir la encomienda del Dr. Balaguer.- También Herrera Campins me hablo de Hugo Chávez.

Al entonces candidato presidencial Hugo Chávez Frías por supuesto no tenía porque, ni podía yo verlo aunque quisiera. Todos, sin excepción, estaríamos destinados a verle, analizarle, amarle o no amarle, durante los subsiguientes 14 años.-

A mi regreso a Santo Domingo, el mismo lunes 7 de diciembre del 1998, ya siendo Hugo Chávez el Presidente electo de Venezuela por el 56.20% de la votación, me dirigí derechito desde el aeropuerto de Las Américas hasta la casa del Presidente Joaquín Balaguer, y allí le pude transmitir “los porqués”,  las impresiones individuales y las expectativas de futuro que tenían los Presidentes Rafael Caldera y Luis Herrera Campins acerca de Venezuela, que ahora tendría un nuevo gobernante.

Por razones éticas, y sin pretensiones de hacer el papel de “testigo mudo”, no revelare ni las opiniones de Caldera, ni las de Herrera Campins, y menos aun las de Balaguer acerca del hoy fallecido Presidente Hugo Chávez.

Solo daré mi opinión: Nicolás Maduro NO Es Hugo Chávez Frías.

El Nacional

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