La República de Chile diseñó un plan para expulsar a los haitianos que han entrado a ese país ilegalmente, estimulando a los inmigrantes a retornar voluntariamente a Haití en vuelo de aviones de la Fuerza Aérea Chilena, lo que ha permitido una disminución drástica de indocumentados, cuya conducta trastornó la vida cotidiana de los chilenos.
Los haitianos orinaban y defecaban en las vías públicas, acción que la cometían con un desparpajo tan desafiante que el gobierno de Chile decidió deportar a todos los haitianos ilegales, sin pagar pasajes aéreos y en vuelos cómodos, medida que está devolviendo el sosiego y la sanidad a la sociedad de ese país, que ha ejercido su derecho de aplicar el control migratorio como toda nación soberana.
Un total de siete vuelos se han registrado desde que Chile inició su plan de deportación voluntaria, y solo faltan 1877 haitianos que están en la lista de espera para ser devueltos hacia su país, y quienes no se acojan al plan, serán constreñidos a salir de allí, pues serán perseguidos por las autoridades hasta que Chile quede libre de haitianos ilegales, los cuales se han esparcido en algunos países que han adoptado medidas similares.
Por ejemplo, Las Bahamas están libres de haitianos y tienen una vigilancia extrema en sus costas para impedir que pisen suelo de ese país, interceptando las embarcaciones en su frontera marítima, y devolviendo a los intrusos en sus propios medios de transporte, evitando así incurrir gastos que bien pueden destinarse a cubrir necesidades de ese archipiélago.
El programa de Chile de deportación forzosa o voluntaria, seguirá ejecutándose en los próximos días con naves aéreas que despegarán de Santiago, la capital de la República, por instrucciones precisas del jefe de Estado, que prometió un país libre de haitianos sin documentos legales, y no vuelvan observar la falta de higiene, ausencia de educación y malas costumbres de los nacionales de quienes ocupan la parte occidental de esta isla.
¿Y por qué la República Dominicana es tan complaciente con los haitianos ilegales? y la respuesta la tiene el gobierno central que no ha tenido la voluntad política de iniciar un programa de deportación masiva, pues los indocumentados están por todas partes crecen y se multiplican como verdolaga.

