La paralización en el transporte de combustible creará un efecto dominó en la economía nacional que trastornará todas las actividades cotidianas del país, lo que incluye de seguro un impacto negativo en la estructuras productivas.
La huelga afectaría sensiblemente el comercio, la industria, el transporte de carga y de pasajeros, las actividades educativas, de salud, recreativas, artísticas y de otros entes sociales y productivos del país.
Es decir, que un paro en el transporte de combustible, generaría una paralización prácticamente total de las actividades del país.
Partiendo de esa premisa, los transportistas de petróleo han escogido el camino más espinoso para reclamar aumento salarial, un pedido justo, pero que se revierte contra ellos mismos y afecta a toda la población.
El paro es organizado por el Sindicato Autónomo de Choferes Transportadores de Petróleos y sus afines (SACTPA), que ha notificado al Ministerio de Industria y Comercio la solicitud de incremento salarial hecha a las compañías distribuidoras de combustibles.
A su vez, los principales ejecutivos de las empresas Esso República Dominicana, Isla Dominicana de Petróleos, Gulfstream Petroleum-Texaco, Sunix Petroleum, Sol Company Dominicana-Shell y la Distribuidoras Internacional de Pertróleo-Next, se han reunido con el ministro de Industria y Comercio, que media en el conflicto, y con el secretario general del Sactpa, Clemente Morillo, en procura de un acuerdo.
Los choferes de camiones cargueros de combustibles afiliados a SACTPA paralizaron hace un tiempo sus labores en demanda de reajuste de sueldo, paro fue levantado con la intervención del Ministro de Industria y Comercio, José del Castillo Saviñón, quien se comprometió propiciar una salida satisfactoria.
Esa paralización concitó el rechazo de amplios sectores del país, entre ellos empresariales, industriales y de transportistas de pasajeros.
Morillo convocó para el próximo martes primero de julio al comité ejecutivo del SACTPA para acordar el paro a decretar en el transporte de gas propano y otros combustibles desde la Refinería Dominicana de Petróleo hasta las plantas distribuidoras.
Las compañías distribuidoras de combustibles enviaron una comunicación al presidente Danilo Medina el 27 de Mayo 2014, vía el Ministro de Industria en la que explican las condiciones de las empresas y “su parecer sobre el alcance y los efectos de la problemática en estudio”.
Estas empresas invocan la ilegalidad de una paralización en el transporte de combustible y llaman al diálogo al indicado sindicato para dirimir el conflicto.
“Entendemos que el espíritu buscado con la mediación del Ministro de Industria y Comercio, tiene como meta principal armonizar las posiciones entre ambos sectores y explorar las posibles alternativas que se consideran viables y que permitan atender la solicitud del indicado gremio sindicales”, señalan en su carta los principales ejecutivos de las empresas distribuidoras de combustibles.
“Todo esto, explican, “con el fin de eliminar los inconvenientes operaciones que se les presentan a las autoridades gubernamentales y a toda la cadena de distribución de combustibles, localizada en la geografía nacional, por las huelgas, que de manera ilegal, realiza el SACTPA en búsqueda de acuerdo, que bien podrían resolverse en la mesa el diálogo, siempre apagados a las leyes laborales vigentes del país y que se traducen en limitaciones de proveer a las estaciones de servicios, automovilistas, industrias, instituciones gubernamentales, etc. los combustibles que requieren para el desarrollo ordinario de sus actividades”.
Asimismo, señalan que “nuestras empresas, por políticas internas, realizan revisiones salariales anuales para todo su personal, incluyendo los choferes de los camiones transportadores de combustibles, “como forma de motivar y reconocer la actividad de nuestro principal activo: los empleados”.
Altos salarios
En vez de percibir sueldos bajos, los transportistas de combustibles tienen salarios por encima de los que perciben muchos profesionales, sostienen las empresas del sector.
Los transportistas plantean a las empresas distribuidoras de gas propano, gasolinas, gasoil y otros combustibles, un salario base de 29 mil pesos. De 1 a 5 años, un 35% de reajuste, de 6 a 10 años un 30% y de 10 años en adelante un 25%.
Sin embargo, en su comunicación al presidente Medina, las compañías distribuidoras de combustibles, señalan tras una análisis sobre los niveles salariales de los choferes de las empresas, determinaron que las remuneraciones, sin incluir beneficios directos, como seguro médico, seguro de vida, etc. se ubican entre los RD$61.000.00 y RD$ 92,000.00,mensuales, despendiendo de la empresa y del volumen de venta, montos que exceden los salarios que hoy día devenga una gran cantidad de profesionales del país”.
Explican al presidente Medina que con el propósito de que esté debidamente informado, le anexan copia del análisis “sobre los niveles salarios de nuestros choferes, así como de los recibidos por profesionales de distintas áreas, con el interés de dejar constancia de que nuestras empresas se preocupan por sus empleados”.
Asimismo, señalan que las empresas han estado envueltas, dentro de su política de salarios, “en un proceso de revisión que asegure ingresos competitivos a nuestros choferes, citando como ejemplo a las compañías Texaco y Dipsa que ajustaron los sueldos entre un 20 y un 21% y las restantes se encuentran en procesos internos para realizar los ajustes de lugar durante el presente año”.
Advertencia
Las empresas distribuidoras de combustibles sostienen que siempre han mantenido su disposición de estar en la mesa del diálogo, por entender que es la mejor vía de solución a cualquier diferencia.


