SANTIAGO. La decisión de los ministerios de Salud Pública y Medio Ambiente de clausurar de manera temporal el matadero de este municipio, por la falta de higiene que allí existe, tuvo su origen en la actitud del alcalde Gilberto Serulle de no resolver el problema, a pesar de que ambas instituciones hace más de un año se lo reclamaron.
En la tarde de ayer, representantes de esos organismos, acompañados de agentes policiales y militares, se presentaron al local donde se sacrifican las reses y otros animales comestibles, ubicado en la comunidad El Ingenio y, tras verificar la forma inadecuada en que se realiza esa labor y la casi total ausencia de salubridad, decidieron cerrarlo.
De inmediato el Ayuntamiento, a través de Sigfredo Serulle, funcionario del organismo edilicio y hermano del alcalde, se presentó al lugar y acusó a las autoridades de Medio Ambiente y Salud Pública de tomar la decisión por revanchismo político o personal.
Pero el viceministro de Salud Ambiental, Roberto Berroa, quien dirigió el operativo, rechazó la acusación y le recordó a Serulle que hace un año se le notificó que debía acondicionar el matadero, lo que fue recordado mediante correspondencia hace más de 40 días.
Precisó que en más de una ocasión trató de comunicarse con el alcalde, tanto personal como a través de amigos comunes y por llamadas telefónicas, a fin de explicarle la situación, pero que los esfuerzos resultaron inútiles.
De ahí que no se nos puede ahora acusar de ordenar el cierre temporal del matadero por revanchismo político y personal, sino que la medida la dispusimos por la falta de higiene y la manera como son sacrificadas y descuartizadas las reses y otros animales, agregó Berroa.
Puntualizó que desde hace algunos meses ambos ministerios visitan los mataderos municipales del país y que han ordenado acciones similares en otras ciudades por las mismas circunstancias pero la verdad es que lo que hemos visto aquí no tiene comparación, fundamentalmente por tratarse de la ciudad más importante fuera del Distrito Nacional.
Berroa dijo que la clausura responde a un plan nacional que busca sanear los mataderos del país con el objetivo de garantizar la calidad de las carnes consumidas por la población.
Garantizó que el matadero estará cerrado hasta tanto el Ayuntamiento de Santiago cumpla con las normas sanitarias para operar este tipo de negocio y que mientras tanto los animales serán sacrificados en mataderos privados que reúnen las condiciones higiénicas para el tratamiento y manipulación de carne, con cuyos propietarios se reunió en la tarde de ayer.
Berroa dijo que fueron varias las denuncias de contaminación recibidas por residentes en la zona y en varias ocasiones las autoridades municipales habían sido notificadas.

