El cine independiente, ese que se hace desde el concepto, desde el autor, sin los «grandes» recursos de la industria, sin los condicionamientos para provocar la venta de la taquilla mediante recursos conocidos, domina las nominaciones a la mejor película del año en las nominaciones de los Premios Casandra 2009.
Ladrones a Domicilio, (Angel Muñiz) encabeza el orden de las nominaciones apuntalada por ser un cine social de autor, realizada con el esfuerzo de este creador de imágenes comprometidas. Pirateada a destiempo y abusivamente, la cinta resultó ser un vigoroso documento de denuncia de la corrupción y aun cuando utiliza el humor y a uno de los cómicos de televisión más populares, el énfasis no es la comedia ni los esquemas tradicionales de mercadeo planificado fríamente. Santi Cló, aun cuando es cine comercial, se destaca por una conducción correcta, buena edición . Luce con un guión coherente y una dirección bien llevada. La música cumplió su papel tanto en el tema musical como en sus escenas cruciales. Una de las mejores actuaciones de cine en el 2009 la otorga Manolo Ozuna en este filme, quien también hizo lo propio en Ladrones a Domicilio. Ambas son buenas candidatas.
José María Cabral, con sus 21 años y tres películas independientes realizadas (actualmente estudia cine en NY) debe no caber en su cuerpo por la alegría de la nominación de Excesos, estrenada en enero y que dejó un grato sabor a promesas de buen cine.
Robert Cornelio encuentra en la nominación a Enigma el gesto de justicia necesario a una película que debió haber merecido el respaldo masivo del público. Bien hecha, con efectos especiales bien logrados y «made in RD», buena fotografía y con la valentía de alejarse de la comedia, Enigma debía aparecer en las nominciones. Finalmente Play Ball (Alfonso Rodríguez) completa la casilla de las nominadas a producción cinematográfica del año. Una película realizada con un sentido comercial y efectivo. Con elementos criticables y elogiables, pero bastante distanciadas del rastro que dejaría la marginada de nominación Al Fin y al Cabo, del mismo director y que provocó la más amplia controversia y opiniones de críticos, público, opinadotes, el propio director y público. En la categoría Actor de Cine del Año: Manolo Ozuna, por Santi Cló (en la que logra el éxito de superar histriónicamente al protagonista Aquiles Correa), gracias a un su preparación de academia y al tigueraje estudiado con que le dio vida. Ramsés Cairo aparece como actor nominado por su papel en De Campamento, que muy pocas personas vimos en el Cine Palacio del Cine de la Venezuela y que ciertamente es meritorio el trabajo que hace.
Luis José López completa la tríada por su labor ciertamente interesante en Play Ball, dentro de lo que cabe. as actrices nominadas son tres, dos jóvenes que se inician en el cine y una veterana que tiene mucho escenario a su favor.
Jane Santos, actriz joven y presentadora de televisión, se inscribió en esa lista por su papel en Santi Cló, donde se desdobla para representar a una mujer de clase popular que pasa las mil y 500 por la falta de consistencia laboral de un Nicolás que no pega una y Yorlla Lina Castillo se ganó su nominación por lo que hace como protagonista en Enigma. Sonia Silvestre, quien apenas actúa unos minutos en Ladrones a Domicilio, se erige como un talento interpretativo que no es fácil de olvidar haciendo valer el viejo convencimiento , «en cine no hay, papeles protagónicos y secundarios sino papeles malos y papeles buenos». (Robert de Niro).

