“Age of Ultron”: Insípida y decepcionante
Así como es de gigantesca e inconmensurable, ‘Age of Ultron’, en esa misma proporción es el film de decepcionante.
Se esperaba que esta sería la película que abriría las puertas de manera definitiva, no solo a la casa Marvel y su legión de súper héroes, sino además, a su rival DC Comics y otros estudios cinematográficos, para el lanzamiento de toda una oleada de films basados en estos conocidos y otros otra populares paladines de la justicia. Después de haber visto la película no estoy tan seguro de ello.
El mayor problema aquí radica indudablemente en la imposibilidad de dedicar el apropiado, preciso y justo tiempo en pantalla a ocho súper héroes y medio sin que en el trayecto se pierda la unidad, coherencia e interés. Es mucho pedir, puesto que se trata de una tarea solo reservada para directores con un talento especial –perdón Joss Whedon.
Como consecuencia, la estructura narrativa de la película –debe tenerla aunque su planteamiento es una historieta irrelevante– sufre severamente, desplazándose a saltos, en ocasiones de una sub trama hacia la otra y sin alcanzar ningún nivel de intensidad.
De esta manera, es inevitable no caer presa del tedio, y el desinterés, debido a que además de lo endeble de la trama, los caracteres están esta vez mucho menos definidos; y por otro lado, aunque abunda la acción y la catástrofe de pacotilla provocada por Ultron y su ejército de robots; esto tampoco genera emoción alguna al revelarse como todo un juego de artificio que adolece de un genuino toque de humanidad y algo de pasion.
Ahora bien, eso sí, si algo bueno tiene “The Avengers: Age of Ultron” es el hecho de que permite reevaluar el punto de vista o la perspectiva que uno tenía de la original Avengers de 2012, y por lo tanto, el fracaso de ésta hace lucir aquella casi como una obra maestra.
La película arranca de forma trepidante como un huracán en éxtasis imposible de contener. Pero la dinámica y flexibilidad de estas escenas corresponden a una estructuración esencialmente de video juego y no a la de un montaje con apego al lenguaje cinematográfico.
Por eso, aunque el entusiasmo de los amantes de ese tipo de entretenimiento es notable, la resolución y el contenido en general de esa secuencia se siente no sólo falso y distante, sino sobre todo, carente de alma y vida.
“Age of Ultron” es solo otra secuela intrascendente y necia en una carrera que dado el adormecimiento intelectual al que ha sido sometido el público durante décadas y década, y la incesante insatisfacción económica que corroe el ama, no terminará nunca.

