The Man From U.N.C.L.E
¿A quién se le ocurriría adaptar al cine una vieja serie de televisión que ha estado fuera del aire por casi 50 años? Quien quiera que haya sido, no tiene importancia.
Lo que sí interesa es el hecho de que, partiendo de allí, los realizadores de TheManFrom U.N.C.L.E. tenían ante sí una oportunidad (dereinventar la serie adaptándola los tiempos actuales y al gusto juvenil); y un desafío (desarrollarel film en clave de homenaje o celebración de la época que marcó la serie).
La historia arranca en Berlín en 1963, precisamente un año antes de que la serie de televisión debutara en NBC, y en ella dos agentes deU.N.C.L.E el elegante y sofisticado Napoleon Solo (Henry Cavill) y el rudo e iracundo IllyaKuryakin (ArmieHammer), se ven forzados a unir sus fuerzas para detener a un matrimonio a la italiana que por razones no muy claras, intenta desatar una guerra de escala mundial.
El personaje más interesante, sin embargo, y quien pone realmente ‘el motor en marcha’, es el que interpreta Alicia Vikander, quien con su sarcasmo e imprevisibilidad, atrae y confunde.
Por supuesto, todo esto no es más que un pretexto para el director Ritchie dar rienda suelta a su acentuado estilo cinematográfico que busca entretener con el oropel mientras su película se revela como un homenaje y un regusto por lo ‘retro’.
Por ello, más que un film de acción, la narración hace un guiño al espectador y apela a la complicidad de éste, al tiempo que incorpora al guion un tono ligero y socarrón.
Es por esa razón que la ironía y el humor están siempre presentes en la narración, y la acción a veces es presentada en pantalla dividida o coreografiada cual si fuera un ballet.
La cámara en ocasiones no siquiera se enfoca en la acción o en lo que está transcurriendo en el trasfondo, mientras en primer plano, uno o los personajes se dedican a degustar una comida o discutir cómo proceder.
TheManFrom U.N.C.L.E es excesiva en su metraje lo que permite que en algún momento asome el tedio, pero la película en general entretiene, sobre todo a aquellos que rápidamente conectan con su tono de ‘espionaje a la antigua’.
Excelente diseño de producción y vestuario, y además estupenda musicalización, la cual posee el necesario sentido nostálgico y distante que enfatiza la dramaturgia del film.

